{"id":2475,"date":"2021-10-04T13:35:25","date_gmt":"2021-10-04T13:35:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theconservative.online\/la-prostitucion-como-degradacion-de-la-mujer-inverosimil"},"modified":"2021-10-04T13:35:25","modified_gmt":"2021-10-04T13:35:25","slug":"la-prostitucion-como-degradacion-de-la-mujer-inverosimil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/la-prostitucion-como-degradacion-de-la-mujer-inverosimil","title":{"rendered":"La prostituci\u00f3n como degradaci\u00f3n de la mujer: inveros\u00edmil"},"content":{"rendered":"<p class=\"article-intro\">El paternalismo de los viejos conservadores ha sido reemplazado por el maternalismo de las feministas radicales&#8230;<\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os, ense\u00f1\u00e9 un curso en la Universidad de Islandia llamado &#8216;Introducci\u00f3n a la Filosof\u00eda Pol\u00edtica&#8217; donde discut\u00ed las ideas y argumentos de algunos de los principales pensadores occidentales. Uno de ellos fue John Stuart Mill quien en su <a href=\"https:\/\/oll.libertyfund.org\/title\/robson-the-collected-works-of-john-stuart-mill-volume-xviii-essays-on-politics-and-society-part-i\"><em>Ensayo sobre la libertad<\/em><\/a> (1859) argument\u00f3 contra el paternalismo, la idea de que la libertad de los individuos para elegir podr\u00eda y deber\u00eda ser restringida por su propio bien, o en su verdadero inter\u00e9s, y no solo para proteger la igual libertad de los dem\u00e1s para elegir. . Mill se\u00f1al\u00f3 que el paternalismo presupone la existencia de un grupo que sab\u00eda mejor que los ciudadanos comunes lo que ser\u00eda por su propio bien o en su verdadero inter\u00e9s. Otra premisa es que este grupo podr\u00eda ser identificado, empoderado, mantenido sin ser corrompido por el poder y renovado sin problemas cuando los antiguos miembros inevitablemente mueran o se jubilen. Todos y cada uno de estos supuestos son muy discutibles. Por lo tanto, es tentador concluir, con Mill, que el paternalismo como pol\u00edtica consistente y efectiva es inveros\u00edmil, aunque ciertamente se practica ampliamente.<\/p>\n<h2>Del paternalismo al maternalismo<\/h2>\n<p>En el pasado, quienes apoyaban el paternalismo eran principalmente conservadores que quer\u00edan que el gobierno no solo favoreciera valores tradicionales como la familia, sino que tambi\u00e9n usara la ley y sus sanciones para imponer esos valores a los ciudadanos, prohibiendo por ejemplo la fornicaci\u00f3n y el adulterio (pre- sexo marital o extramatrimonial), la homosexualidad, la prostituci\u00f3n y la pornograf\u00eda. En algunos pa\u00edses musulmanes, como el Ir\u00e1n de los mul\u00e1s y el Afganist\u00e1n de los talibanes, estas actividades sexuales siguen siendo ilegales y, si se descubren, est\u00e1n sujetas a castigos severos, incluida la lapidaci\u00f3n por adulterio. En Occidente, sin embargo, las actitudes han cambiado considerablemente en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Hoy t\u00e9rminos como fornicaci\u00f3n, adulterio e incluso homosexualidad suenan extra\u00f1os y anticuados. El sexo entre adultos que consienten se considera una cuesti\u00f3n de elecci\u00f3n. Se espera que el gobierno permanezca fuera del dormitorio, a menos que est\u00e9 protegiendo a grupos de los que no se puede esperar que tomen decisiones por s\u00ed mismos, como los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Sin embargo, un movimiento ruidoso y poderoso no acepta la extensi\u00f3n de la elecci\u00f3n individual a la prostituci\u00f3n y la pornograf\u00eda. Las feministas radicales emplean varios argumentos para usar la ley y sus sanciones para prohibir tales actividades (aunque a menudo solo quieren castigar a los compradores de estos servicios, no a los vendedores). La prostituci\u00f3n y la pornograf\u00eda no son delitos sin v\u00edctimas, afirman. Implican tanto la degradaci\u00f3n como la explotaci\u00f3n de las mujeres y, por lo tanto, mantienen las cadenas invisibles en las que el patriarcado las ha mantenido durante siglos. Aqu\u00ed me gustar\u00eda centrarme en la prostituci\u00f3n y en el argumento de la degradaci\u00f3n seg\u00fan el cual las mujeres que ejercen la prostituci\u00f3n son tratadas como objetos o mercanc\u00edas, meros medios de gratificaci\u00f3n, no como seres humanos. Estas son actividades da\u00f1inas y degradantes, dicen las feministas radicales, tanto para los compradores como para los vendedores. El sexo en el mercado es impersonal y emocionalmente insatisfactorio, seg\u00fan el argumento, dejando a los participantes con una sensaci\u00f3n de verg\u00fcenza y humillaci\u00f3n autoinfligida. Las mujeres que venden sexo no saben lo que es por su propio bien, o en su verdadero inter\u00e9s, agregan las feministas radicales.<\/p>\n<p>Sin embargo, es algo ir\u00f3nico que las feministas radicales recurran al paternalismo. Como sugiere su nombre, el paternalismo proyecta la relaci\u00f3n entre el gobierno y los ciudadanos a la imagen de la relaci\u00f3n entre un padre y sus hijos. \u00c9l sabe mejor que sus hijos. Quiz\u00e1 este nuevo paternalismo deba llamarse, por tanto, maternalismo. Tambi\u00e9n se debe se\u00f1alar que no es estrictamente cierto que toda prostituci\u00f3n involucra a mujeres como proveedoras. Algunos de ellos son hombres. Pero esto solo debilita y no necesariamente refuta el argumento de la degradaci\u00f3n. El hecho es que en el mercado del sexo los compradores son abrumadoramente hombres y las vendedoras mujeres.<\/p>\n<h2>Un caso canadiense intrigante<\/h2>\n<p>Dejando a un lado a los hombres que se dedican a la prostituci\u00f3n, \u00bfes cierto que las mujeres siempre son humilladas cuando venden sexo? En 1994, la polic\u00eda canadiense allan\u00f3 lo que se llam\u00f3 &#8216;una casa de obscenidades&#8217; en Thorntill, Ontario, o en ingl\u00e9s sencillo, un burdel. Los servicios prestados por las mujeres que trabajaban all\u00ed no implicaban relaciones sexuales ni ning\u00fan otro contacto f\u00edsico \u00edntimo. En cambio, iban vestidos de cuero negro de pies a cabeza, blandiendo fustas que utilizaban con sus clientes, humill\u00e1ndolos tambi\u00e9n de otras formas, por propia insistencia de los hombres y seg\u00fan lo acordado de antemano. Ciertamente parece algo exagerado afirmar que una actividad en la que los hombres pagan a las mujeres por degradarlos implica la degradaci\u00f3n de las mujeres. Lo que muestra este ejemplo de la vida real es que no toda la prostituci\u00f3n de las mujeres implica la degradaci\u00f3n de las mujeres. Si ese argumento es v\u00e1lido, solo lo es para algunos tipos de prostituci\u00f3n, no para todos.<\/p>\n<p>Sin embargo, este no fue el final de la historia canadiense. La &#8216;dominatrix&#8217; que dirige el burdel (v\u00edvidamente descrito por la prensa canadiense como el &#8216;bungalow de la servidumbre&#8217;), <a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Bondage-Bungalow-Fantasies-Scripts-Dominatrix\/dp\/1475967365\/\">Terri-Jean Bedford<\/a> , llev\u00f3 el caso a los tribunales, y tras una larga batalla legal donde se le unieron otras dos &#8216;trabajadoras sexuales&#8217;, como prefer\u00edan llamarse a s\u00ed mismas, en 2013 la Corte Suprema de Canad\u00e1. <a href=\"https:\/\/scc-csc.lexum.com\/scc-csc\/scc-csc\/en\/item\/13389\/index.do\">fall\u00f3<\/a> a su favor. Acept\u00f3 los argumentos de los demandantes de que las leyes existentes en contra de tener un burdel, vivir de los beneficios de la prostituci\u00f3n y la prostituci\u00f3n callejera pon\u00edan en peligro la seguridad de las trabajadoras sexuales y que violaban sus derechos constitucionales. Cabe se\u00f1alar tambi\u00e9n que en el pa\u00eds eminentemente conservador Suiza la prostituci\u00f3n es legal.<\/p>\n<h2>El tridente no funciona<\/h2>\n<p>Es una idea antigua que las consecuencias de prohibir la prostituci\u00f3n podr\u00edan ser peores que las consecuencias de tolerarla. No es una coincidencia que la prostituci\u00f3n haya sido llamada la &#8216;profesi\u00f3n m\u00e1s antigua&#8217;. O, como exclam\u00f3 Horacio: <em>Naturam expellas furca, tamen usque recurret.<\/em> Puedes expulsar a la naturaleza con una horca, pero ella estar\u00e1 constantemente retrocediendo. Los pensadores m\u00e1s distinguidos de la Iglesia, San Agust\u00edn y Santo Tom\u00e1s de Aquino, reconocieron esta idea. Tom\u00e1s de Aquino escribe en la Segunda Parte de la Segunda Parte de la <a href=\"https:\/\/www3.nd.edu\/~afreddos\/summa-translation\/Part%202-2\/st2-2-ques10.pdf\"><em>Summa Theologiae<\/em><\/a> (Pregunta 10, Art\u00edculo 11): &#8216;El gobierno humano se deriva del gobierno divino y debe imitarlo. Pero a pesar de que Dios es todopoderoso y supremamente bueno, \u00c9l permite, sin embargo, que ocurran muchas cosas malas en el universo que \u00c9l podr\u00eda prohibir, no sea que, si esas cosas malas fueran suprimidas, se eliminar\u00edan bienes mayores o, a\u00fan peor, seguir\u00edan cosas malas.&#8217; Tom\u00e1s de Aquino luego cita a San Agust\u00edn: &#8216;Quita a las prostitutas de los asuntos humanos, y convulsionar\u00e1s al mundo con lujuria&#8217;.<\/p>\n<p>El argumento respaldado por San Agust\u00edn y Santo Tom\u00e1s de Aquino es que la necesidad de sexo es una necesidad humana real que probablemente no puede ser satisfecha solo por actividades no pecuniarias de adultos que consienten. Sin embargo, las discusiones sobre la prostituci\u00f3n se han centrado principalmente en la oferta y no en la demanda en el mercado del sexo. Por lo general, se han centrado en la dif\u00edcil situaci\u00f3n de las prostitutas (femeninas), no en las necesidades de sus clientes (masculinos). Pero pensemos en el hombre joven, t\u00edmido y torpe que nunca ha tenido relaciones sexuales con una mujer y que, por lo tanto, visita un burdel para aprender y formarse. O mire al hombre que est\u00e1 en una relaci\u00f3n feliz con una novia o una esposa, pero que tiene ciertas fantas\u00edas que no quiere revelar a su pareja, pero que f\u00e1cilmente puede pedirle a una ramera que las satisfaga. O imagine a un individuo obeso, discapacitado o deforme que no puede encontrar un adulto que consienta con quien tener relaciones sexuales y cuya \u00fanica forma de obtenerlas es, por lo tanto, pag\u00e1ndolas. (Me apresuro a agregar que no tengo prejuicios contra las personas gordas o discapacitadas, aunque me parece probable que tengan m\u00e1s dificultades que otros grupos para encontrar parejas sexuales dispuestas. Si no es as\u00ed, me corrijo).<\/p>\n<p>Es cierto que la relaci\u00f3n entre una prostituta y su cliente es impersonal. Pero tambi\u00e9n lo son muchas otras relaciones en el mercado, como la que existe entre el due\u00f1o de una casa y el recolector de basura. Tambi\u00e9n es cierto que la prostituta permite el acceso a su cuerpo, de forma \u00edntima. Pero tambi\u00e9n lo hace el paciente anciano indefenso en un hospital que tiene que depender de la ayuda de una enfermera para sus funciones corporales b\u00e1sicas. \u00c9l (o el gobierno en su nombre) paga a la enfermera por ayudarlo, tal como el cliente de una prostituta le paga a ella por satisfacer sus necesidades. Algunas tareas que las enfermeras tienen que realizar pueden ser desagradables, pero no se deduce que la enfermer\u00eda como profesi\u00f3n sea degradante. Lo mismo puede decirse de las nodrizas y las madres sustitutas. Adem\u00e1s, los entrenadores personales, los masajistas y los ginec\u00f3logos suelen estar en contacto f\u00edsico con sus clientes sin ning\u00fan tipo de oprobio. Por supuesto, existe el contraargumento de que las personas pueden mantenerse con vida incluso si tienen que ser castas, mientras que no sobrevivir\u00e1n si sus cuerpos no pueden realizar algunas funciones b\u00e1sicas. As\u00ed, la enfermera es indispensable a diferencia de la prostituta. Pero esto no altera el hecho de que en la mayor\u00eda de las personas la necesidad de sexo es real, y que intentar suprimir su venta en el mercado s\u00f3lo puede empeorar las cosas.<\/p>\n<h2>Reconocimiento del vicio sin apoyo a los escuadrones de vicio<\/h2>\n<p>Sin embargo, tanto las conservadoras como las feministas radicales, las paternalistas y las maternalistas, pueden tener raz\u00f3n en que la prostituci\u00f3n es degradante. Pero no es degradante porque se trate de mujeres, sino porque en s\u00ed mismo es degradante al revelar ciertas imperfecciones o deficiencias humanas, tanto del comprador como del vendedor de sexo. Sin embargo, estas son imperfecciones o deficiencias que deben ser toleradas, si se cree en San Agust\u00edn y Santo Tom\u00e1s de Aquino. Pueden ser vicios, pero no deben ser delitos. De la suposici\u00f3n plausible de que la prostituci\u00f3n es degradante no se sigue necesariamente que deba ser prohibida por la ley, con la polic\u00eda persigui\u00e9ndola, desviando recursos de otras tareas m\u00e1s urgentes. El vicio puede existir, pero eso no significa que los escuadrones de vicio deban existir. De hecho, la prostituci\u00f3n parece menos degradante para la mujer que su prohibici\u00f3n legal que la obliga a la clandestinidad y deja a las mujeres que la practican sin la protecci\u00f3n de la ley. Como argumenta Tom\u00e1s de Aquino, si se suprimen algunas cosas malas, se pueden eliminar bienes mayores o pueden suceder cosas peores a\u00fan. Si bien los liberales como Mill argumentan convincentemente que el paternalismo (o, en la actualidad, el maternalismo) no funciona, parecen creer que el estado debe ser neutral en cuanto a los valores y que debemos respetar todas las elecciones, si no se violan los derechos de los dem\u00e1s. Pero por esto se niegan a reconocer la distinci\u00f3n entre buenas y malas elecciones, entre vicio y virtud. Combinan tolerancia y aceptaci\u00f3n. Dan mala fama a la libertad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El paternalismo de los viejos conservadores ha sido reemplazado por el maternalismo de las feministas radicales&#8230; Durante muchos a\u00f1os, ense\u00f1\u00e9 un curso en la Universidad de Islandia llamado &#8216;Introducci\u00f3n a la Filosof\u00eda Pol\u00edtica&#8217; donde discut\u00ed las ideas y argumentos de algunos de los principales pensadores occidentales. 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