{"id":24871,"date":"2024-04-15T21:26:04","date_gmt":"2024-04-15T21:26:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theconservative.online\/el-tedh-inventa-una-ley-un-caso-islandes"},"modified":"2024-04-15T21:26:04","modified_gmt":"2024-04-15T21:26:04","slug":"el-tedh-inventa-una-ley-un-caso-islandes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/el-tedh-inventa-una-ley-un-caso-islandes","title":{"rendered":"El TEDH inventa una ley: Un caso island\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p>El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, como he argumentado en dos art\u00edculos anteriores, ha ido mucho m\u00e1s all\u00e1 de su autoridad y ha inventado nuevos derechos. Su misi\u00f3n original y \u00fanica era y es simplemente revisar las solicitudes de los ciudadanos de los pa\u00edses firmantes del Convenio Europeo de Derechos Humanos y decidir si en sus casos se hab\u00edan violado los derechos establecidos en el Convenio. En respuesta a una reciente demanda de una asociaci\u00f3n de ancianas suizas preocupadas por el calentamiento global, el TEDH interpret\u00f3 el art\u00edculo 8 del Convenio sobre el \u00abderecho al respeto de la vida privada y familiar\u00bb en el sentido de que incluye el \u00abderecho de las personas a una protecci\u00f3n eficaz por parte de las autoridades del Estado frente a los graves efectos adversos del cambio clim\u00e1tico sobre su vida, su salud, su bienestar y su calidad de vida\u00bb. Este nuevo derecho no tiene fundamento en el Convenio ni en la pr\u00e1ctica (jurisprudencia) anterior del Tribunal. Posteriormente, en respuesta a una demanda presentada hace algunos a\u00f1os por un island\u00e9s condenado por un delito a tres niveles por nueve jueces, uno de los cuales hab\u00eda sido nombrado en contra de las recomendaciones de un comit\u00e9 de evaluaci\u00f3n, el TEDH interpret\u00f3 el art\u00edculo 6 del Convenio sobre el derecho a un juicio justo por jueces imparciales en el sentido de que inclu\u00eda el derecho de un delincuente condenado a ser o\u00eddo por jueces que no s\u00f3lo estuvieran cualificados, sino que fueran considerados \u00ablos m\u00e1s cualificados\u00bb por un comit\u00e9 de evaluaci\u00f3n. La \u00fanica juez de su caso a la que un comit\u00e9 de evaluaci\u00f3n no hab\u00eda incluido, antes de su nombramiento, en una lista de candidatos \u00abm\u00e1s cualificados\u00bb presentada al Ministro de Justicia, hab\u00eda sido sin embargo considerada cualificada por el Comit\u00e9, mientras que la ley s\u00f3lo exig\u00eda en tales casos que el Parlamento confirmara el nombramiento, cosa que hizo debidamente. Por lo tanto, era una jueza leg\u00edtima. Una vez m\u00e1s, este nuevo derecho no tiene fundamento en el Convenio ni en la pr\u00e1ctica anterior del TEDH (jurisprudencia). Tanto en el caso suizo como en el island\u00e9s, el Tribunal de Estrasburgo hizo caso omiso de importantes normas con arreglo a las cuales se supone que debe funcionar: el Principio de Subsidiariedad, seg\u00fan el cual las cuestiones pol\u00edticas deben resolverse al nivel m\u00e1s inmediato o local posible, y el Margen de Apreciaci\u00f3n, seg\u00fan el cual cada pa\u00eds signatario del Convenio debe gozar de cierta discrecionalidad a la hora de aplicar e interpretar sus art\u00edculos y protocolos. Aqu\u00ed tratar\u00e9 un ejemplo en el que el TEDH no invent\u00f3 un derecho, sino que fue c\u00f3mplice en la invenci\u00f3n de una ley utilizada para condenar a un inocente. De este modo, el Tribunal quebrant\u00f3 el venerable principio jur\u00eddico de ninguna condena sin ley, <em>nulla poena sine lege<\/em>. Ya he <a href=\"https:\/\/europeanconservative.com\/articles\/analysis\/the-impeachment-of-geir-h-haarde-part-i-political-machinations-and-legal-manoeuvres\/\">escrito<\/a> antes sobre este caso, pero me gustar\u00eda aprovechar esta ocasi\u00f3n para hacer un resumen.<\/p>\n<h3>La denegaci\u00f3n de acceso a los tribunales<\/h3>\n<p>El demandante era Geir H. Haarde, l\u00edder del Partido de la Independencia, de centro-derecha, y Primer Ministro de Islandia en 2006-2009. Tras el <a href=\"https:\/\/www.stjornarradid.is\/lisalib\/getfile.aspx?itemid=29cca5ac-c0c6-11e8-942c-005056bc530c\">traum\u00e1tico hundimiento de todo el sector bancario island\u00e9s<\/a> en octubre de 2008, Geir tom\u00f3 la iniciativa de que se investigaran las causas del colapso. Se nombr\u00f3 una Comisi\u00f3n Especial de Investigaci\u00f3n, SIC, compuesta por un Juez del Tribunal Supremo, el Defensor del Pueblo del Parlamento y un profesor de finanzas reci\u00e9n licenciado. La SIC llev\u00f3 a cabo su investigaci\u00f3n en secreto, a diferencia de otras comisiones similares en el Reino Unido y Estados Unidos. Sus miembros exigieron y obtuvieron inmunidad ante cualquier posible acusaci\u00f3n formulada contra ellos, a pesar de que la Constituci\u00f3n islandesa estipula que todo ciudadano tiene derecho a que un tribunal independiente e imparcial determine sus derechos y obligaciones, tras un juicio justo y en un plazo razonable. De este modo, a los posibles objetivos de la investigaci\u00f3n se les neg\u00f3 de hecho el acceso a un tribunal.<\/p><div class='related_content'><span>RELATED<\/span><ul><li><a href='https:\/\/www.theconservative.online\/es\/david-oddsson-in-memoriam'>Dav\u00edd Oddsson: In Memoriam<\/li><\/a><li><a href='https:\/\/www.theconservative.online\/es\/los-suizos-votan-a-favor-de-conservar-el-dinero-es-decir-la-libertad'>Los suizos votan a favor de conservar el dinero, es decir, \u00a1la libertad!<\/li><\/a><li><a href='https:\/\/www.theconservative.online\/es\/los-archivos-epstein-andrew-e-islandia-la-verdadera-historia'>Los archivos Epstein, Andrew e Islandia: La verdadera historia<\/li><\/a><\/ul><\/div>\n<p>El SIC entreg\u00f3 su <a href=\"https:\/\/www.rna.is\/eldri-nefndir\/addragandi-og-orsakir-falls-islensku-bankanna-2008\/skyrsla-nefndarinnar\/english\/\">informe<\/a> en abril de 2010. Consider\u00f3 que el colapso bancario hab\u00eda sido consecuencia del r\u00e1pido crecimiento del sector bancario en los a\u00f1os anteriores. Sin embargo, no se trataba de una verdadera explicaci\u00f3n, sino m\u00e1s bien de una descripci\u00f3n de lo sucedido. A lo que realmente equival\u00eda era a la observaci\u00f3n de que el sector bancario island\u00e9s cay\u00f3 porque era vulnerable, que es un poco como decir que un trozo de cristal se rompe porque el cristal es rompible. La SIC no explor\u00f3 seriamente la posibilidad de que el colapso del banco island\u00e9s fuera un <a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Black-Swan-Impact-Highly-Improbable\/dp\/B0C3D873HN\/\">\u00abcisne negro\u00bb:<\/a> la consecuencia imprevista de varias circunstancias y decisiones que se combinaron de forma inesperada.<\/p>\n<h3>Aplicaci\u00f3n retroactiva de la ley<\/h3>\n<p>Bas\u00e1ndose en la ley aprobada sobre la SIC a finales de 2008, dos meses despu\u00e9s del colapso, en su informe acus\u00f3 a tres ex ministros del Gobierno, entre ellos Geir H. Haarde, y a cuatro ex altos cargos de negligencia en varios cargos en el curso de los acontecimientos que condujeron al colapso del banco, aunque se\u00f1al\u00f3 que no pod\u00eda establecerse ninguna conexi\u00f3n causal entre esta supuesta negligencia y el propio colapso. Sin embargo, dado que no se acusaba a los ministros de negligencia en el sentido jur\u00eddico tradicional y estricto de la palabra, sino en un sentido nuevo y mucho m\u00e1s amplio, se trataba de un caso claro de aplicaci\u00f3n retroactiva de la ley.<\/p>\n<p>El Fiscal del Estado decidi\u00f3 no presentar cargos penales contra los cuatro funcionarios acusados por el SIC de negligencia. Sin embargo, seg\u00fan la legislaci\u00f3n islandesa, un tribunal especial de destituci\u00f3n (Landsdomur) juzgar\u00eda los posibles cargos contra ministros del gobierno. Este Tribunal estaba compuesto por ocho laicos, elegidos por el Parlamento, y siete juristas, nombrados por el Tribunal Supremo (cinco), el Tribunal de Distrito de Reikiavik (uno) y la Facultad de Derecho de la Universidad de Islandia (uno, el catedr\u00e1tico de Derecho Constitucional). Por ello, el Parlamento island\u00e9s nombr\u00f3 una comisi\u00f3n especial para revisar el informe de la SIC, en particular para decidir si hab\u00eda habido alguna posible conducta indebida por parte de los ministros del Gobierno. Posteriormente, la mayor\u00eda de la comisi\u00f3n parlamentaria de revisi\u00f3n recomend\u00f3 presentar cargos contra los tres ministros acusados por la SIC de negligencia, as\u00ed como contra el Ministro de Asuntos Exteriores en 2007-2009, que hab\u00eda sido l\u00edder de uno de los dos partidos del Gobierno, los socialdem\u00f3cratas.<\/p>\n<h3>Acusaci\u00f3n sin investigaci\u00f3n<\/h3>\n<p>Aunque la mayor\u00eda de la comisi\u00f3n parlamentaria de revisi\u00f3n adopt\u00f3 los cinco cargos espec\u00edficos de negligencia del informe de la SIC, a\u00f1adi\u00f3 un sexto cargo que la SIC ya hab\u00eda considerado y decidido no incluir: que el Primer Ministro Geir H. Haarde y los dem\u00e1s ministros del Gobierno no hab\u00edan incluido la crisis bancaria en el orden del d\u00eda formal de las reuniones gubernamentales, como deber\u00edan haber hecho seg\u00fan la Constituci\u00f3n islandesa, que estipula que los \u00abasuntos importantes del Estado\u00bb deben debatirse en las reuniones del gabinete. Posteriormente, el Parlamento vot\u00f3 por separado los cargos propuestos contra los cuatro ministros del Gobierno, como es costumbre si alguien pide votaciones separadas sobre una propuesta de varias partes; de lo contrario, suele votarse como una sola propuesta. Todos los miembros del Partido Independentista votaron en contra de cualquier destituci\u00f3n, todos los miembros del \u00abMovimiento\u00bb y los Verdes de Izquierda votaron a favor de la destituci\u00f3n de los cuatro ministros, mientras que el Partido Progresista y el Partido Socialdem\u00f3crata se dividieron. El resultado fue que s\u00f3lo Geir H. Haarde fue destituido. Los otros tres ministros se salvaron, uno del Partido Independentista y dos de los socialdem\u00f3cratas.<\/p>\n<p>La comisi\u00f3n parlamentaria de revisi\u00f3n no llev\u00f3 a cabo ninguna investigaci\u00f3n independiente, como exige la legislaci\u00f3n islandesa en los casos penales ordinarios. Se limit\u00f3 a reiterar y adoptar las conclusiones de la SIC, aunque se refer\u00edan a negligencia seg\u00fan una ley aprobada tras el colapso bancario. Adem\u00e1s, la comisi\u00f3n a\u00f1adi\u00f3 su sexta acusaci\u00f3n -sobre la supuesta negligencia a la hora de incluir la crisis bancaria en el orden del d\u00eda formal de las reuniones del gabinete- sin llevar a cabo ninguna investigaci\u00f3n independiente al respecto, como la intenci\u00f3n original de la estipulaci\u00f3n constitucional, la pr\u00e1ctica desde 1920, cuando se introdujo la estipulaci\u00f3n, y lo que ocurri\u00f3 en las reuniones del gabinete antes del colapso. Despu\u00e9s de que el Parlamento votara a favor de la destituci\u00f3n de Geir H. Haarde, se nombr\u00f3 a un fiscal especial. Luch\u00f3 y gan\u00f3 un caso ante los tribunales para acceder a todos los correos electr\u00f3nicos de Geir como Primer Ministro. Dado que no encontr\u00f3 nada incriminatorio en esos correos electr\u00f3nicos, sus argumentos ante el Tribunal del Juicio Pol\u00edtico se basaron \u00fanicamente en las conclusiones de la SIC con la acusaci\u00f3n adicional sobre las reuniones de gabinete, sin argumentos sustanciales para esa acusaci\u00f3n, y mucho menos posibles respuestas del acusado a la misma.<\/p>\n<h3>Irregularidades en el nombramiento de jueces<\/h3>\n<p>Hay que se\u00f1alar, aunque no se discuti\u00f3 mucho en su momento, que hubo varias irregularidades en el nombramiento de algunos de los siete juristas del Tribunal del Impeachment. En primer lugar, se dio la circunstancia de que un juez del Tribunal Supremo estaba casado con la catedr\u00e1tica de Derecho Constitucional de la Universidad de Islandia, y ambos no pod\u00edan formar parte del Tribunal. Al parecer, decidieron entre ellos que ser\u00eda el juez del Tribunal Supremo quien ejercer\u00eda y que su mujer llamar\u00eda a un sustituto de la Facultad de Derecho. Sin embargo, el Presidente del Tribunal de Impugnaci\u00f3n no adopt\u00f3 ninguna decisi\u00f3n formal al respecto. En segundo lugar, cuando el representante del Tribunal de Distrito de Reykjavik fue nombrado durante el proceso miembro del Tribunal Supremo, se retir\u00f3 del caso, mientras que la tradici\u00f3n jur\u00eddica islandesa es que los mismos jueces lleven los casos hasta su conclusi\u00f3n. Por ejemplo, el juez suplente de la Facultad de Derecho sigui\u00f3 formando parte del Tribunal de Impugnaci\u00f3n aunque durante el proceso tambi\u00e9n fue nombrado miembro del Tribunal Supremo. En ninguno de los dos casos hubo una decisi\u00f3n formal del Presidente del Tribunal.<\/p>\n<p>En tercer lugar, y quiz\u00e1s lo m\u00e1s importante, uno de los jueces del Tribunal de Impugnaci\u00f3n, Eirikur Tomasson, hab\u00eda sido un feroz oponente pol\u00edtico de Geir H. Haarde cuando ambos eran j\u00f3venes. Hab\u00eda sido presidente de las Juventudes Progresistas y ayudante pol\u00edtico de un ministro de Justicia del Partido Progresista, mientras que Geir hab\u00eda sido presidente de las Juventudes Independientes y ayudante pol\u00edtico de un ministro de Hacienda del Partido Independentista. Eirikur, entonces catedr\u00e1tico de Derecho en la Universidad de Islandia, tambi\u00e9n hab\u00eda sido uno de los aspirantes a juez del Tribunal Supremo en 2004. Cuando el Ministro de Justicia se recus\u00f3, el nombramiento se asign\u00f3 a Geir, entonces Ministro de Hacienda, que nombr\u00f3 a otro solicitante, un conocido abogado, citando una reciente recomendaci\u00f3n del Tribunal Supremo de que se necesitaban m\u00e1s abogados en el Tribunal. P\u00fablicamente, Eirikur no hab\u00eda ocultado su enfado por haber sido puenteado.<\/p>\n<p>Hab\u00eda otra raz\u00f3n para dudar de la imparcialidad de Eirikur. Complement\u00f3 su c\u00e1tedra con un trabajo a tiempo parcial como gerente de la Sociedad Islandesa de Derechos de los Compositores, que recaudaba derechos por la interpretaci\u00f3n de m\u00fasica y luego los abonaba a los titulares de los derechos. Hab\u00eda mantenido la mayor parte de los cuantiosos activos de la Sociedad en fondos del mercado monetario que no estaban garantizados por ley, a diferencia de los dep\u00f3sitos bancarios. Cuando Geir, como Primer Ministro, propuso una ley durante el colapso bancario de 2008 que convert\u00eda a los depositantes en demandantes prioritarios de los activos bancarios, Eirikur denunci\u00f3 p\u00fablicamente que se trataba de un robo a otros acreedores bancarios (incluidos los inversores en fondos del mercado monetario como su Sociedad). Cuando se le pregunt\u00f3 p\u00fablicamente si estaba en condiciones de juzgar a su antiguo rival pol\u00edtico, Eirikur Tomasson respondi\u00f3, sin embargo, que no ve\u00eda ning\u00fan problema en hacerlo. Geir decidi\u00f3 no cuestionar su competencia en el caso, probablemente porque esperaba ser absuelto de todos los cargos.<\/p>\n<h3>Condena sin Ley<\/h3>\n<p>El Tribunal de Impugnaci\u00f3n dict\u00f3 sentencia en abril de 2012. Anteriormente, hab\u00eda desestimado por unanimidad dos cargos contra Geir H. Haarde y ahora lo absuelve por unanimidad de tres cargos. Estos cinco cargos se basaban en las acusaciones retroactivas de negligencia por parte de la SIC. El Tribunal de Impugnaci\u00f3n se dividi\u00f3 en torno a la sexta acusaci\u00f3n, la de que Geir hab\u00eda incumplido el deber constitucional de incluir la crisis bancaria en el orden del d\u00eda formal de las reuniones del gabinete. Nueve de los quince jueces votaron a favor de la condena por este cargo, pero sin ninguna pena, y con todas las costas judiciales asignadas al gobierno. Seis jueces votaron a favor de la absoluci\u00f3n, se\u00f1alando que la estipulaci\u00f3n constitucional sobre las reuniones del gabinete se introdujo en 1920, cuando Islandia era una monarqu\u00eda en uni\u00f3n personal con el rey dan\u00e9s, que resid\u00eda en Copenhague. El Primer Ministro sol\u00eda ir solo a Copenhague dos veces al a\u00f1o para celebrar un Consejo de Estado en el que el rey aprobaba formalmente leyes y actos importantes de gobierno. Esta estipulaci\u00f3n se introdujo para garantizar que el Primer Ministro recibiera un mandato adecuado de sus colegas. Una vez establecida la rep\u00fablica, esta estipulaci\u00f3n debe interpretarse, argument\u00f3 la minor\u00eda, como referida a asuntos que necesitan la aprobaci\u00f3n formal del Presidente en Consejo de Estado. Nunca se hab\u00eda convertido, de alg\u00fan modo y misteriosamente, en un deber constitucional general incluir todos los asuntos de Estado importantes en el orden del d\u00eda formal de las reuniones del gabinete. Ante el Tribunal de Impugnaci\u00f3n, varios ministros del gobierno de Geir tambi\u00e9n declararon que la crisis bancaria se hab\u00eda discutido a menudo en las reuniones del gabinete, pero que no se hab\u00eda hecho constar nada en las actas al tratarse de temas delicados.<\/p>\n<p>Aunque Geir H. Haarde fue absuelto de todos los cargos importantes, le result\u00f3 dif\u00edcil aceptar su condena por el cargo, un tanto peculiar, de no haber incluido la crisis bancaria en el orden del d\u00eda formal de las reuniones del gabinete. Por ello, remiti\u00f3 el caso al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, alegando que no hab\u00eda disfrutado de su derecho a un juicio justo en virtud del Convenio. Seg\u00fan \u00e9l, se hab\u00eda violado el principio de no castigar sin ley, ya que ninguna ley estipulaba la obligaci\u00f3n general del Primer Ministro de incluir todos los asuntos importantes en el orden del d\u00eda formal de las reuniones del gabinete. El Tribunal de Estrasburgo decidi\u00f3 conocer del caso. Pero poco despu\u00e9s, a finales de 2013, un amigo cercano y aliado de algunos jueces de la mayor\u00eda del Tribunal de Impeachment y de dos de los tres miembros del SIC, Robert Spano, tambi\u00e9n conocido opositor de izquierdas al Partido Independentista de Geir, fue nombrado juez island\u00e9s del Tribunal de Estrasburgo. Trabajador, ambicioso y agradable, pronto se convirti\u00f3 en una fuerza dominante en la Corte. Se recus\u00f3 formalmente del caso de Haarde, ya que hab\u00eda asesorado a la comisi\u00f3n parlamentaria de revisi\u00f3n sobre el asunto y hab\u00eda defendido p\u00fablicamente la opini\u00f3n mayoritaria del Tribunal de Impeachment. Pasaron cuatro largos a\u00f1os. La decisi\u00f3n del Tribunal de Estrasburgo no se dict\u00f3 hasta finales de 2017. Se hizo eco de la opini\u00f3n expresada anteriormente por Spano de que no se hab\u00edan violado los derechos de Haarde, ya que el delito por el que hab\u00eda sido condenado estaba adecuadamente definido en la ley. Sin embargo, esto era poco plausible, por las razones expuestas anteriormente.<\/p>\n<h3>No disfrutar del beneficio de la duda<\/h3>\n<p>La interpretaci\u00f3n de la estipulaci\u00f3n constitucional en la que la mayor\u00eda bas\u00f3 su condena era cuando menos dudosa, mientras que toda duda deber\u00eda haberse decidido a favor de Geir H. Haarde. Adem\u00e1s, muchos ministros del Gobierno hab\u00edan declarado que la crisis bancaria se hab\u00eda debatido a menudo de manera informal en las reuniones del gabinete. Una vez m\u00e1s, algunos asuntos de Estado importantes no se trataron en las reuniones del gabinete. Un ejemplo fue la revisi\u00f3n en 1956 del tratado de defensa entre Islandia y Estados Unidos. Un miembro de un partido pol\u00edtico vinculado a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica estaba en el gobierno y sus colegas le exclu\u00edan de cualquier debate delicado sobre asuntos exteriores. Otro ejemplo fue el anuncio conjunto en 2003 del Primer Ministro y el Ministro de Asuntos Exteriores de Islandia en apoyo de la acci\u00f3n militar en Irak de Estados Unidos y otras potencias occidentales. Este \u00faltimo ejemplo fue especialmente interesante porque uno de los jueces de la mayor\u00eda del Tribunal de Impeachment, Eirikur Tomasson, entonces catedr\u00e1tico de Derecho, hab\u00eda sostenido en un informe que los dos ministros del Gobierno no hab\u00edan actuado indebidamente al no consultar a sus colegas antes del anuncio de apoyo.<\/p>\n<p>Geir H. Haarde parece haber confiado en que el caso contra \u00e9l ser\u00eda juzgado \u00fanicamente por sus m\u00e9ritos legales, tanto por el Tribunal de Impugnaci\u00f3n island\u00e9s como por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Por lo tanto, no cuestion\u00f3 el proceso de selecci\u00f3n ni la competencia individual de los jueces del Tribunal de Impugnaci\u00f3n. Pero a finales de 2016, se revel\u00f3 que tres de los jueces de la mayor\u00eda que conden\u00f3 a Geir, todos ellos del Tribunal Supremo, hab\u00edan pose\u00eddo importantes acciones en los bancos que se hundieron en 2008. La decisi\u00f3n de Geir en 2008 de no intentar rescatar a los bancos y, en su lugar, convertir a los depositantes en demandantes prioritarios de los activos bancarios afect\u00f3 directamente a los accionistas, incluidos esos tres jueces. Esto se supo antes de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictara sentencia, pero no parece haber influido en ella. El \u00fanico magistrado discrepante del Tribunal de Estrasburgo, el polaco Krzysztof Wojtyczek, acept\u00f3 sin embargo el argumento de que la mayor\u00eda del Tribunal de Impugnaci\u00f3n hab\u00eda interpretado m\u00e1s de lo debido la estipulaci\u00f3n constitucional sobre las reuniones del gabinete. No pudo discernir en ninguna parte la obligaci\u00f3n constitucional del Primer Ministro de celebrar reuniones de gabinete sobre todos los asuntos importantes del Estado. Por lo tanto, se hab\u00eda violado el principio de no condena sin ley.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay que mencionar que en mi reciente libro island\u00e9s sobre la destituci\u00f3n de Geir H. Haarde revel\u00e9 un art\u00edculo que Eirikur Tomasson hab\u00eda publicado en Internet inmediatamente despu\u00e9s del colapso bancario, en febrero de 2009, en el que echaba la culpa del mismo al abuso del poder ejecutivo. Este art\u00edculo desapareci\u00f3 poco despu\u00e9s de Internet y no se conoci\u00f3 cuando Eirikur se convirti\u00f3 en juez del Tribunal de Impugnaci\u00f3n. Sin duda habr\u00eda arrojado serias dudas sobre su competencia para ejercer de juez sobre el principal titular del poder ejecutivo antes y durante el colapso bancario, el Primer Ministro island\u00e9s.<\/p>\n<h3>Se invent\u00f3 una ley<\/h3>\n<p>En el caso de Geir H. Haarde, el TEDH, probablemente bajo la nefasta influencia de Robert Spano, acept\u00f3 la inveros\u00edmil conclusi\u00f3n de la mayor\u00eda del Tribunal de Impugnaci\u00f3n island\u00e9s de que exist\u00eda una clara obligaci\u00f3n constitucional del Primer Ministro de incluir todos los \u00abasuntos de Estado importantes\u00bb en el orden del d\u00eda formal de las reuniones del gabinete. As\u00ed, ignor\u00f3, al igual que la mayor\u00eda del Tribunal de Impugnaci\u00f3n, la intenci\u00f3n original de la estipulaci\u00f3n constitucional sobre las reuniones del gabinete, la dificultad de definir de forma significativa lo que ser\u00edan \u00abasuntos importantes\u00bb, el testimonio de varios ministros del gobierno de Geir de que, efectivamente, la crisis bancaria se hab\u00eda debatido a menudo de manera informal en las reuniones del gabinete, la sensibilidad de toda la informaci\u00f3n sobre los graves problemas financieros de los bancos islandeses (que, de haberse conocido, se habr\u00eda convertido en una profec\u00eda autocumplida sobre su colapso), y los precedentes en los que se hab\u00edan tomado decisiones sobre \u00abasuntos de Estado importantes\u00bb sin consultar a todo el gabinete, de hecho debido a su naturaleza sensible. Se invent\u00f3 una ley, no se encontr\u00f3.<\/p>\n<h3>Diferentes motivos<\/h3>\n<p>Se trataba de un caso extraordinario. Los motivos de sus principales responsables eran m\u00faltiples. La SIC, Comisi\u00f3n Especial de Investigaci\u00f3n, se vio influida por el trauma nacional causado por el colapso bancario. Muchos islandeses estaban convencidos de que se hab\u00edan cometido delitos graves antes del colapso, sin considerar siquiera la posibilidad de que hubiera sido la consecuencia imprevista de varias circunstancias y decisiones. Cuando la SIC no pudo encontrar pruebas de ning\u00fan delito cometido por los ministros del gobierno o los altos funcionarios investigados, se limit\u00f3 a inventar una norma sobre negligencia en sentido amplio que aplic\u00f3 retroactivamente al periodo anterior al colapso.<\/p>\n<p>Los motivos de los diputados que votaron a favor de la destituci\u00f3n fueron principalmente pol\u00edticos. No quer\u00edan que se desperdiciara una buena crisis. Fue una oportunidad para condenar al partido dominante en la pol\u00edtica islandesa durante muchas d\u00e9cadas, el Partido de la Independencia, una oportunidad para tachar a sus dirigentes de grupo de delincuentes.<\/p>\n<p>Los motivos de los jueces de la mayor\u00eda del Tribunal de Impugnaci\u00f3n pueden haber coincidido en cierta medida con los motivos del SIC: apaciguar a la opini\u00f3n p\u00fablica. Es casi seguro que se dieron cuenta de que Geir H. Haarde no hab\u00eda cometido ning\u00fan delito, pero tem\u00edan las repercusiones de una absoluci\u00f3n total: por tanto, condenaron a Geir por un cargo trivial, sin ning\u00fan castigo y la asignaci\u00f3n de todos los costes al Estado. Era una sentencia lo m\u00e1s suave posible, si es que ten\u00eda que haber una sentencia. Los jueces tiraron un hueso a los acusadores de Geir.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n es posible que algunos jueces hayan querido enviar a los dirigentes independentistas un amable recordatorio de que no era prudente ignorar sus recomendaciones sobre los nombramientos de jueces. No es ning\u00fan secreto que en Islandia existe desde hace tiempo una lucha por el poder de nombrar a los jueces. Los jueces en ejercicio quer\u00edan asegurarse de que ellos mismos seleccionar\u00edan a los nuevos jueces, sus futuros colegas, y no el Ministro de Justicia. Geir hab\u00eda provocado su ira en 2004 cuando fue en contra de sus recomendaciones al nombrar a un juez del Tribunal Supremo.<\/p>\n<p>Un tercer motivo fue posiblemente que algunos de los jueces del Tribunal de Impugnaci\u00f3n hab\u00edan pose\u00eddo importantes acciones de los bancos en quiebra y estaban resentidos por el hecho de que Geir hubiera decidido no intentar rescatar a los bancos, sino ponerlos en resoluci\u00f3n y dar prioridad a los depositantes sobre otros acreedores bancarios.<\/p>\n<p>Un cuarto motivo podr\u00eda ser pol\u00edtico. Los ocho jueces elegidos por el Parlamento votaron todos estrictamente de acuerdo con las l\u00edneas del partido, los cuatro de izquierdas por la condena y los cuatro de centro-derecha por la absoluci\u00f3n. Mientras que la mayor\u00eda de los siete juristas del Tribunal de Impugnaci\u00f3n eran probablemente moderados pol\u00edticos, Eirikur Tomasson hab\u00eda participado activamente en pol\u00edtica como rival de Geir H. Haarde.<\/p>\n<h3>Conejos de la chistera<\/h3>\n<p>Quiz\u00e1s nada de esto deber\u00eda sorprender. El colapso bancario island\u00e9s de 2008 fue un trauma nacional. En algunos sac\u00f3 lo mejor, en otros lo peor. La ley de emergencia que Geir H. Haarde propuso al principio del colapso bancario limit\u00f3 las responsabilidades del gobierno y salv\u00f3 al pa\u00eds de un desastre financiero. Pronto se recuper\u00f3 la econom\u00eda. Pero lo realmente sorprendente fue ver c\u00f3mo los jueces de Estrasburgo aceptaban las maniobras legales de la mayor\u00eda del Tribunal de Impugnaci\u00f3n. Estos jueces parec\u00edan magos profesionales en un circo, sacando h\u00e1bilmente nuevos derechos y nuevas leyes de sus sombreros en lugar de conejos. Esto quiz\u00e1s ser\u00eda entretenido si no afectara negativamente a los ciudadanos de los pa\u00edses signatarios del Convenio Europeo de Derechos Humanos. La usurpaci\u00f3n de autoridad por parte del TEDH en un caso tras otro puede tener graves consecuencias pol\u00edticas. La confianza en esta instituci\u00f3n se erosiona lentamente.<\/p>\n<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, como he argumentado en dos art\u00edculos anteriores, ha ido mucho m\u00e1s all\u00e1 de su autoridad y ha inventado nuevos derechos. 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