{"id":24876,"date":"2024-04-12T20:02:28","date_gmt":"2024-04-12T20:02:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theconservative.online\/por-que-einaudi-se-equivoco-sobre-el-nacionalismo"},"modified":"2024-04-12T20:02:28","modified_gmt":"2024-04-12T20:02:28","slug":"por-que-einaudi-se-equivoco-sobre-el-nacionalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/por-que-einaudi-se-equivoco-sobre-el-nacionalismo","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 Einaudi se equivoc\u00f3 sobre el nacionalismo"},"content":{"rendered":"<h2>Agenda Europea: Nicosia, marzo de 2024<\/h2>\n<p>En la primavera de 1983, Friedrich A. von Hayek visit\u00f3 a un grupo de estudiantes de la Universidad de Oxford. Quer\u00edan crear una Sociedad Hayek para debatir ideas conservadoras y liberales cl\u00e1sicas. Yo era uno de esos estudiantes, que en aquel momento escrib\u00eda una tesis doctoral sobre las teor\u00edas de Hayek. Hayek expres\u00f3 su satisfacci\u00f3n por el hecho de que los j\u00f3venes se interesaran por sus ideas. Pero puso una condici\u00f3n para que us\u00e1ramos su nombre: &#8216;Deb\u00e9is prometer no convertiros en hayekianos. He observado que los keynesianos son mucho peores que Keynes, y los marxistas mucho peores que Marx&#8217;. No siempre he podido cumplir nuestra promesa a Hayek, porque estoy en gran medida de acuerdo con \u00e9l en filosof\u00eda y pol\u00edtica. En mi opini\u00f3n, ha aportado la defensa intelectual m\u00e1s profunda de la sociedad libre en el siglo XX. Pero como dije al p\u00fablico de mi conferencia en el Fin de Semana Cultural del Partido ECR los d\u00edas 29 y 30 de marzo de 2024 en Nicosia, Chipre, no compartir\u00eda el rechazo de Hayek y muchos otros destacados pensadores liberales al Estado-naci\u00f3n. A diferencia de Hayek, yo tender\u00eda a apoyarla, aunque no es en absoluto la \u00fanica posibilidad de acuerdo pol\u00edtico.<\/p>\n<h3>Ideas importantes de Einaudi sobre fiscalidad<\/h3>\n<p>Mi conferencia vers\u00f3 sobre temas de un libro m\u00edo de pr\u00f3xima aparici\u00f3n en el que comparo el liberalismo n\u00f3rdico, articulado por el prol\u00edfico poeta y pastor dan\u00e9s Nikolaj F. S. Grundtvig, y una variante meridional, presentada por el eminente economista italiano Luigi Einaudi, Presidente de Italia entre 1948 y 1955 y ampliamente considerado como uno de los padres no s\u00f3lo del milagro econ\u00f3mico italiano tras la Segunda Guerra Mundial, sino tambi\u00e9n de la Uni\u00f3n Europea. Alab\u00e9 las importantes contribuciones de Einaudi a las finanzas p\u00fablicas. Uno de ellos era sobre el impuesto justo. En la b\u00fasqueda de un impuesto justo, el economista sueco Knut Wicksell hab\u00eda propuesto el criterio de unanimidad: S\u00f3lo as\u00ed ser\u00eda posible aplicar a la pol\u00edtica el principio de no coacci\u00f3n que rige en el libre mercado. En el mercado libre y competitivo, las personas s\u00f3lo intercambian bienes y servicios de mutuo acuerdo, bas\u00e1ndose habitualmente en sus opiniones sobre lo que redunda en su propio beneficio. En pol\u00edtica, sin embargo, siempre existe el peligro de que un grupo con peso pol\u00edtico lo utilice para servir a sus intereses particulares.<\/p><div class='related_content'><span>RELATED<\/span><ul><li><a href='https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estrategia-europea-de-chery-aprovechar-las-alianzas-para-ampliar-la-huella-de-fabricacion'>Estrategia europea de Chery: Aprovechar las alianzas para ampliar la huella de fabricaci\u00f3n<\/li><\/a><li><a href='https:\/\/www.theconservative.online\/es\/foro-de-la-libertad-2026-en-porto-alegre'>Foro de la Libertad 2026 en Porto Alegre<\/li><\/a><li><a href='https:\/\/www.theconservative.online\/es\/la-ue-lanza-un-sistema-completo-de-entrada-y-salida-una-revision-digital-de-los-controles-fronterizos'>La UE lanza un sistema completo de entrada y salida: Una revisi\u00f3n digital de los controles fronterizos<\/li><\/a><\/ul><\/div>\n<p>Sin embargo, Einaudi cre\u00eda que el criterio de unanimidad no era pr\u00e1ctico, por varias razones. En su lugar, propuso el criterio de aceptabilidad. Si un impuesto fuera ampliamente aceptado, entonces podr\u00eda considerarse un impuesto justo, que se pagar\u00eda casi con la misma compostura que un bien o servicio libremente elegido en el mercado. Al fin y al cabo, un impuesto justo era el pago por los servicios indispensables del gobierno que, de hecho, pod\u00eda considerarse, seg\u00fan Einaudi, como el cuarto factor de producci\u00f3n, con el trabajo, la tierra y el capital. Los impuestos, los salarios, la renta y los intereses deben considerarse precios de los servicios esenciales de estos cuatro factores de producci\u00f3n, respectivamente. De ello se deduce que parecer\u00eda tan extra\u00f1o asignar los impuestos en funci\u00f3n de la capacidad de pago como cobrar un precio por el pan que se vende en una panader\u00eda no en funci\u00f3n de su capacidad para satisfacer a los consumidores, sino en funci\u00f3n de los diferentes medios de los clientes, de modo que el rico pagar\u00eda m\u00e1s por su barra de pan que el pobre. Creo que el argumento de Einaudi es contundente contra la fiscalidad progresiva. La Administraci\u00f3n presta servicios cuyo precio (financiado con impuestos) debe ser tal que sus clientes (los ciudadanos) obtengan la m\u00e1xima satisfacci\u00f3n de su prestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Einaudi hizo otra observaci\u00f3n importante sobre la fiscalidad: La imposici\u00f3n de las rentas del capital es un caso de doble imposici\u00f3n porque el capital se hab\u00eda acumulado ahorrando sobre la renta. (Este argumento ya lo expuso John Stuart Mill en el siglo XIX, como observ\u00f3 Einaudi). Consideremos dos individuos, Luigi y Fabio, que disfrutan de los mismos ingresos anuales. Luigo es ahorrador y emprendedor, y reserva la mitad de sus ingresos anuales para inversiones, quiz\u00e1 en su peque\u00f1a empresa familiar. En cambio, Fabio gasta cada a\u00f1o todos sus ingresos en bienes y servicios. Ambos han pagado la misma cantidad de dinero en concepto de impuesto sobre la renta. Pero mientras Luigi tiene que pagar adem\u00e1s un impuesto sobre la renta del capital derivado de su ahorro, Fabio no tiene que pagar m\u00e1s impuestos. En otras palabras, los impuestos sobre el patrimonio y las plusval\u00edas castigan a los ahorradores y recompensan a los derrochadores. Hasta ahora, la frugalidad se consideraba una virtud y el despilfarro un vicio. Adem\u00e1s, esos impuestos reducen la cantidad de dinero disponible para los empresarios y los capitalistas de riesgo, los motores del progreso en el capitalismo. Normalmente, el impuesto de sucesiones es un caso de triple imposici\u00f3n: primero se grava la renta inicial, despu\u00e9s se gravan los ingresos de los ahorradores procedentes de sus ahorros y, por \u00faltimo, se grava el patrimonio acumulado por ellos a lo largo de los a\u00f1os; de este modo, no se les permite transmitirlo todo a sus hijos o disponer de \u00e9l de otras formas (por ejemplo, como caridad privada).<\/p>\n<h3>Nacionalismo no agresivo<\/h3>\n<p>Einaudi ten\u00eda raz\u00f3n en muchas cuestiones. Pero se equivoc\u00f3, como Hayek, al rechazar el nacionalismo, dije a mi audiencia en Nicosia. Ten\u00eda en mente, por supuesto, el nacionalismo belicoso del que hab\u00eda sido testigo en la Primera Guerra Mundial, utilizado c\u00ednicamente por los demagogos para atizar el odio de una naci\u00f3n hacia otras, lo que normalmente implicaba un llamamiento a conquistar otros territorios y someter a sus habitantes. Pero hay que distinguir entre este odioso tipo de nacionalismo y el nacionalismo no agresivo presentado por Grundtvig, basado en la voluntad de una comunidad de formar un Estado porque comparte una cultura y una historia, y a menudo una lengua. El contraste entre ambos tipos de nacionalismo qued\u00f3 patente en el conflicto de Schleswig entre Dinamarca y la Confederaci\u00f3n Germ\u00e1nica. Era un conflicto peculiar. El rey dan\u00e9s era duque de Schleswig, que originalmente hab\u00eda sido casi totalmente de habla danesa, pero en la d\u00e9cada de 1860 se dividi\u00f3 casi por igual entre los daneses del norte de Schleswig y los alemanes del sur. Los nacionalistas daneses quer\u00edan anexionarse todo Schleswig, obligando a los alemanes del sur de Schleswig a convertirse en ciudadanos de Dinamarca. Los nacionalistas alemanes tambi\u00e9n quer\u00edan anexionarse todo Schleswig, obligando a los daneses del norte de Schleswig a convertirse en ciudadanos de un Estado alem\u00e1n. As\u00ed pues, ambos grupos eran nacionalistas agresivos. Sin embargo, Grundtvig propuso que Schleswig se dividiera entre las dos comunidades: la mitad norte pasar\u00eda a formar parte de Dinamarca y la mitad sur de Alemania.<\/p>\n<p>En un famoso poema, Grundtvig expres\u00f3 la idea de la nacionalidad por consentimiento:<\/p>\n<blockquote><p>De un \u00abpueblo\u00bb todos son miembros<\/p>\n<p>Que se consideran a s\u00ed mismos como tales,<\/p>\n<p>Aquellos cuya lengua materna suena m\u00e1s dulce,<\/p>\n<p>Y su patria aman mucho.<\/p><\/blockquote>\n<p>La misma idea expuso m\u00e1s tarde el historiador franc\u00e9s Ernest Renan en una <a href=\"http:\/\/ucparis.fr\/files\/9313\/6549\/9943\/What_is_a_Nation.pdf\">conferencia<\/a> sobre el concepto de naci\u00f3n: La historia, la lengua y la ubicaci\u00f3n de un grupo pueden ser importantes para conformar su identidad, pero en \u00faltima instancia ninguno de esos atributos determina qu\u00e9 es una naci\u00f3n, dec\u00eda Renan. Los estadounidenses y los brit\u00e1nicos hablan el mismo idioma, pero son dos naciones diferentes. Los suizos son una naci\u00f3n, aunque hablen cuatro lenguas. Los europeos de habla alemana pertenecen al menos a tres Estados: Alemania, Austria y Suiza (junto a peque\u00f1as minor\u00edas en B\u00e9lgica e Italia). Como dec\u00eda Renan, una lengua invita a las personas a unirse, pero no las obliga a hacerlo. Lo crucial es la voluntad del grupo de vivir juntos bajo la misma ley, en el mismo Estado. Es su autoidentificaci\u00f3n espont\u00e1nea y voluntaria: \u00abPresupone un pasado; se resume, sin embargo, en el presente por un hecho tangible, a saber, el consentimiento, el deseo claramente expresado de continuar una vida com\u00fan. La existencia de una naci\u00f3n es, si se me permite la met\u00e1fora, un plebiscito cotidiano, del mismo modo que la existencia de un individuo es una perpetua afirmaci\u00f3n de vida\u00bb. Renan a\u00f1ade: \u00abSi surgen dudas sobre las fronteras nacionales, hay que consultar a la poblaci\u00f3n de la zona en litigio. Tienen derecho a opinar sobre la cuesti\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Dinamarca y la Confederaci\u00f3n Alemana libraron dos guerras por Schleswig. En la Segunda Guerra de Schleswig de 1864, Dinamarca fue derrotada y perdi\u00f3 Schleswig y otros dos territorios de habla alemana. Una minor\u00eda de 200.000 hablantes de dan\u00e9s del norte de Schleswig se encontr\u00f3 en Prusia, en contra de su voluntad. Tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, la antigua propuesta de Grundtvig se llev\u00f3 finalmente a la pr\u00e1ctica. En 1920, Schleswig se dividi\u00f3 en tres zonas que pod\u00edan elegir entre Dinamarca y Alemania. La zona m\u00e1s septentrional vot\u00f3 abrumadoramente a favor de Dinamarca, y despu\u00e9s de que la zona central hubiera votado abrumadoramente a favor de Alemania, se pens\u00f3 que no era necesario celebrar un refer\u00e9ndum en la zona m\u00e1s meridional, que obviamente habr\u00eda votado a favor de Alemania. En consecuencia, la frontera entre Dinamarca y Alemania se traslad\u00f3 hacia el sur, y el 10 de julio de 1920 el rey dan\u00e9s Christian X cabalg\u00f3 majestuosamente sobre un caballo blanco sobre la frontera de 1864 (como se representa en el cuadro de arriba, de Hans N. Hansen). Hoy Dinamarca es, como los otros cuatro pa\u00edses n\u00f3rdicos, un ejemplo de Estado naci\u00f3n que funciona bien y en el que los ciudadanos se sienten como en casa. La sociedad civil -el espacio social intermedio entre el individuo y el Estado- es vibrante all\u00ed como en los dem\u00e1s pa\u00edses n\u00f3rdicos. Los daneses no viven ni en una fortaleza ni en una prisi\u00f3n. Est\u00e1n orgullosos de su identidad y su patrimonio, sin rencor ni amargura hacia otras naciones.<\/p>\n<h3>Restablecimiento del principio de subsidiariedad<\/h3>\n<p>Einaudi pensaba que una confederaci\u00f3n como la Sociedad de Naciones (y antes el Sacro Imperio Romano Germ\u00e1nico) era demasiado d\u00e9bil para mantener la paz y garantizar un marco eficaz para la producci\u00f3n y el comercio dentro de un mercado com\u00fan europeo. Por ello propuso una federaci\u00f3n europea, con una fuerza militar, una moneda com\u00fan y un \u00f3rgano legislativo, aunque afirm\u00f3 que las tareas de dicha federaci\u00f3n deb\u00edan reducirse al m\u00ednimo indispensable. En mi intervenci\u00f3n se\u00f1al\u00e9 que estas tres propuestas no resultaban muy realistas. En primer lugar, fue la OTAN, la Organizaci\u00f3n del Tratado del Atl\u00e1ntico Norte, la que garantiz\u00f3 la defensa de Europa, con la ayuda crucial de Estados Unidos y Canad\u00e1. Por lo tanto, una fuerza militar europea especial es superflua. En su lugar, deber\u00eda reforzarse la OTAN, para mantener a los estadounidenses dentro y a los rusos fuera.<\/p>\n<p>En segundo lugar, cuando se plane\u00f3 la creaci\u00f3n de una moneda com\u00fan en los a\u00f1os 90, destacados economistas alemanes advirtieron p\u00fablicamente en dos ocasiones que Europa no estaba preparada para ello, porque las econom\u00edas de los Estados miembros no hab\u00edan convergido lo suficiente y porque en el resto de Europa no exist\u00eda la misma determinaci\u00f3n que en Alemania para mantener una moneda estable. Por desgracia, se ha demostrado que ten\u00edan raz\u00f3n. Aunque inicialmente se promulgaron normas estrictas sobre el euro, se han incumplido repetidamente. Einaudi hab\u00eda sido un firme partidario de una moneda com\u00fan. La ventaja del sistema no s\u00f3lo residir\u00eda en el c\u00e1lculo y la comodidad de los pagos y transacciones transfronterizos. Aunque muy considerable, esa ventaja ser\u00eda peque\u00f1a comparada con otra mucho mayor: la abolici\u00f3n de la soberan\u00eda de los Estados individuales en materia monetaria\u00bb, hab\u00eda escrito en 1944. Si la federaci\u00f3n europea hace imposible que los Estados federados individuales paguen las obras p\u00fablicas imprimiendo m\u00e1s billetes, y les obliga a recaudar los fondos necesarios \u00fanicamente con impuestos y pr\u00e9stamos voluntarios, habr\u00e1 logrado, s\u00f3lo con eso, una gran haza\u00f1a. No ha sido as\u00ed. El euro no es un marco alem\u00e1n. El problema del dinero blando se ha trasladado del \u00e1mbito nacional al europeo.<\/p>\n<p>En tercer lugar, el poder legislativo en Europa no lo tiene de hecho el Parlamento Europeo, sino la Comisi\u00f3n Europea, no transparente y no elegida. Los jueces del Tribunal de Justicia de la Uni\u00f3n Europea, TJUE, fallan casi siempre a su favor, y han decidido que sus estipulaciones prevalecen sobre el Derecho nacional. La autoselecci\u00f3n y la b\u00fasqueda de un mayor poder pueden explicar muchas de sus sentencias. La Comisi\u00f3n Europea y el TJUE ignoran en gran medida el Principio de Subsidiariedad: que las cuestiones pol\u00edticas deben resolverse al nivel m\u00e1s inmediato o local posible. El Principio de Subsidiariedad fue claramente enunciado en la Enc\u00edclica Papal <em>Quadragesimo anno<\/em> de 1931\u00a779: \u00abDel mismo modo que es gravemente err\u00f3neo quitar a los individuos lo que pueden lograr por su propia iniciativa e industria y d\u00e1rselo a la comunidad, tambi\u00e9n es una injusticia y al mismo tiempo un grave mal y una perturbaci\u00f3n del orden correcto asignar a una asociaci\u00f3n mayor y superior lo que pueden hacer organizaciones menores y subordinadas\u00bb. En mi charla en Nicosia, suger\u00ed que quiz\u00e1s las tareas del TJUE podr\u00edan dividirse entre dos tribunales. El actual TJUE deber\u00eda pronunciarse sobre cuestiones puramente jur\u00eddicas, mientras que un Tribunal de Subsidiariedad especial deber\u00eda decidir los casos de competencia entre los Estados miembros y la Uni\u00f3n, con el Principio de Subsidiariedad como principio rector.<\/p>\n<h3>Una Federaci\u00f3n Europea de Estados Nacionales<\/h3>\n<p>Cuando se cre\u00f3 la Comunidad Econ\u00f3mica Europea en 1957, su objetivo era defender las cuatro libertades, la libre circulaci\u00f3n de bienes, capitales, servicios y personas a trav\u00e9s de las fronteras europeas, para acercar as\u00ed a los europeos entre s\u00ed y reducir la probabilidad de conflictos y guerras. Durante los treinta a\u00f1os siguientes cumpli\u00f3 este objetivo admirablemente. El mercado com\u00fan fue un intento muy acertado de eliminar las barreras al comercio y a los movimientos de capital que hab\u00edan erigido los gobiernos nacionales. Aument\u00f3 tanto la eficacia como la libertad. Adem\u00e1s, al reforzar la competencia, redujo la necesidad de intervenci\u00f3n p\u00fablica en la econom\u00eda\u00bb, escribi\u00f3 el distinguido economista alem\u00e1n Roland Vaubel en un perspicaz libro titulado  <a href=\"https:\/\/iea.org.uk\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/upldbook457pdf.pdf\">documento<\/a> para el Instituto Ingl\u00e9s de Asuntos Econ\u00f3micos. Pero en la d\u00e9cada de 1990 el inter\u00e9s pas\u00f3 de la integraci\u00f3n econ\u00f3mica a la integraci\u00f3n pol\u00edtica, o centralizaci\u00f3n. El objetivo ya no era un mercado com\u00fan, sino unos Estados Unidos de Europa. En mi intervenci\u00f3n en Nicosia expres\u00e9 mis dudas sobre la conveniencia de esta evoluci\u00f3n. Una federaci\u00f3n europea de Estados naci\u00f3n era preferible a una nueva superpotencia. Tal vez haya que inspirarse en la estrecha pero espont\u00e1nea cooperaci\u00f3n de los cinco pa\u00edses n\u00f3rdicos, en el Consejo N\u00f3rdico y en otros foros, con una m\u00ednima renuncia a la soberan\u00eda nacional.<\/p>\n<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Agenda Europea: Nicosia, marzo de 2024 En la primavera de 1983, Friedrich A. von Hayek visit\u00f3 a un grupo de estudiantes de la Universidad de Oxford. Quer\u00edan crear una Sociedad Hayek para debatir ideas conservadoras y liberales cl\u00e1sicas. 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