{"id":2498,"date":"2021-09-27T13:29:05","date_gmt":"2021-09-27T13:29:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theconservative.online\/islandia-vota-por-la-estabilidad"},"modified":"2021-09-27T13:29:05","modified_gmt":"2021-09-27T13:29:05","slug":"islandia-vota-por-la-estabilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/islandia-vota-por-la-estabilidad","title":{"rendered":"Islandia vota por la estabilidad"},"content":{"rendered":"<p class=\"article-intro\">Durante el fin de semana, se celebraron elecciones en uno de los pa\u00edses m\u00e1s grandes de Europa, pero tambi\u00e9n en un peque\u00f1o puesto de avanzada en el Atl\u00e1ntico Norte&#8230;<\/p>\n<p>Las elecciones federales en Alemania del 26 de septiembre de 2021 son, por supuesto, la gran noticia de hoy. Este es el pa\u00eds m\u00e1s poblado de Europa, con la econom\u00eda m\u00e1s grande y fuerte. Desde las primeras elecciones federales de 1949, los dem\u00f3cratas cristianos han dominado la pol\u00edtica alemana, aunque en 1998 los socialdem\u00f3cratas obtuvieron por primera vez m\u00e1s votos que su rival de centro-derecha, mientras que en 2002 los dos partidos mayoritarios recibieron exactamente la misma proporci\u00f3n de votos. , 38,5 por ciento. Fue la cooperaci\u00f3n entre el conservador Konrad Adenauer y el liberal Ludwig Erhard lo que permiti\u00f3 a Alemania recuperarse de la Segunda Guerra Mundial. No hubo milagro econ\u00f3mico en Alemania, solo el \u00e9xito predecible de la libertad econ\u00f3mica. Pero hubo un <a href=\"https:\/\/theconservative.online\/article\/jared-diamonds-upheaval\">milagro pol\u00edtico<\/a> , la capacidad de conservadores y liberales de unir fuerzas. Tan poderosa fue esta alianza que en 1959 los socialdem\u00f3cratas alemanes abandonaron la demanda marxista de propiedad p\u00fablica de los medios de producci\u00f3n. Adenauer y Erhard supervisaron el proceso en el que el <em>Reich<\/em> se convirti\u00f3 en un <em>Bund<\/em> y Alemania recuper\u00f3 su verdadera <a href=\"https:\/\/newdirection.online\/2018-publications-pdf\/ND-ThinkersVol1-2020f.pdf\">identidad occidental,<\/a> que hab\u00eda sido debilitada por la derrota de Austria por parte de Prusia en 1866 y el posterior crecimiento del estado de guerra y bienestar. Es triste ver c\u00f3mo la Democracia Cristiana se ha ido alejando poco a poco de su gran herencia.<\/p>\n<h2>Aliados improbables<\/h2>\n<p>Un d\u00eda antes, Islandia celebr\u00f3 elecciones parlamentarias en las que un gobierno de coalici\u00f3n de izquierda a derecha de tres partidos no solo sobrevivi\u00f3, sino que de hecho aument\u00f3 su participaci\u00f3n en el voto total. Fue formado en 2017 por la popular y pragm\u00e1tica Katrin Jakobsdottir, quien quiz\u00e1s podr\u00eda describirse como la respuesta de Islandia a la neozelandesa Jacinda Ardren. Jakobsdottir lidera los Verdes de Izquierda, tradicionalmente el partido m\u00e1s izquierdista en la pol\u00edtica islandesa, cuyas ra\u00edces se remontan al <a href=\"https:\/\/rafhladan.is\/bitstream\/handle\/10802\/12862\/tC-03.pdf?sequence=1\">Partido Comunista<\/a> que oper\u00f3 entre 1930 y 1938, el Partido de Unidad Socialista de 1938-1968 y la Alianza Popular de 1968-1998. Los otros socios de la coalici\u00f3n son el Partido de la Independencia de centro-derecha y los Progresistas de centro rural. La raz\u00f3n por la que esos partidos tan diferentes entraron en una coalici\u00f3n fue que sintieron la fuerte voluntad de muchos votantes de encontrar la estabilidad despu\u00e9s del caos pol\u00edtico que sigui\u00f3 al <a href=\"https:\/\/www.stjornarradid.is\/lisalib\/getfile.aspx?itemid=29cca5ac-c0c6-11e8-942c-005056bc530c\">colapso bancario de 2008<\/a> . Islandia no se vio tan afectada econ\u00f3micamente por la crisis financiera internacional como algunos otros pa\u00edses europeos, pero el colapso tuvo un fuerte impacto psicol\u00f3gico en los islandeses que previamente hab\u00edan dado por sentado su prosperidad y existencia pac\u00edfica.<\/p>\n<p>Estos inveros\u00edmiles socios de la coalici\u00f3n han trabajado bien juntos y lograron lo que quer\u00edan los votantes, la estabilidad que permiti\u00f3 a los islandeses lidiar con relativa eficacia con la pandemia causada por el virus de Wuhan en 2019. Las encuestas de opini\u00f3n indican que los partidarios del Partido de la Independencia y los Progresistas estaban abrumadoramente a favor de continuar con la coalici\u00f3n, mientras que algunos Verdes de Izquierda se opusieron firmemente, y dos miembros del parlamento abandonaron el partido durante el mandato. Este descontento se reflej\u00f3 en la derrota de los Verdes de Izquierda en las elecciones a pesar de la popularidad de su l\u00edder: recibieron el 12,6 por ciento de los votos, un 4,3 por ciento menos.<\/p>\n<h2>Centro derecha de Islandia<\/h2>\n<p>El Partido de la Independencia obtuvo el 25,2 por ciento de los votos, mucho m\u00e1s de lo previsto en las encuestas de opini\u00f3n, pero con una p\u00e9rdida del 0,8 por ciento en las \u00faltimas elecciones. El partido, dominante durante mucho tiempo en la pol\u00edtica islandesa, sufri\u00f3 una derrota humillante en 2009, inmediatamente despu\u00e9s del colapso del banco, cuando obtuvo solo el 23,7 por ciento de los votos. Con raz\u00f3n o sin ella, se le culp\u00f3 ampliamente del colapso. Por lo tanto, ahora ha recuperado algo de terreno, pero est\u00e1 lejos de ser tan fuerte como antes del colapso, cuando en ocasiones disfrut\u00f3 del apoyo de m\u00e1s del 40 por ciento de los votantes. Sin embargo, su l\u00edder, el ministro de Finanzas Bjarni Benediktsson, se ha convertido, junto con Katrin Jakobsdottir, en uno de los pol\u00edticos m\u00e1s respetados de Islandia, aunque es cierto que es culpable de un pecado casi imperdonable: proviene de una familia prominente y rica. Una de las razones del desempe\u00f1o relativamente d\u00e9bil del Partido de la Independencia es que en 2016 se dividi\u00f3 en la Uni\u00f3n Europea. El Partido Reformista, que apoya la afiliaci\u00f3n, fue fundado por exmiembros del partido, incluido un exprimer ministro, Thorsteinn Palsson. Ahora este partido recibi\u00f3 el 8,3 por ciento de los votos, un 1,6 por ciento m\u00e1s que en las \u00faltimas elecciones. No obstante, la pertenencia a la UE no parece estar en la agenda de Islandia, posiblemente como consecuencia del Brexit. Apenas se mencion\u00f3 en la campa\u00f1a electoral. \u00abUno no aborda un barco en llamas\u00bb, exclam\u00f3 un prominente socialdem\u00f3crata, Jon B. Hannibalsson (ferviente partidario de la pertenencia a la UE).<\/p>\n<p>El segundo partido pol\u00edtico m\u00e1s grande de Islandia, los Progresistas, recibi\u00f3 el 17,3 por ciento de los votos, un 6,6 por ciento m\u00e1s. Por lo tanto, pueden ser considerados como los verdaderos ganadores de las elecciones, incluso si obtuvieron puntajes mucho m\u00e1s bajos que en 2013 cuando obtuvieron el 24,4 por ciento. Pero su victoria ahora fue realmente la victoria del gobierno en su conjunto porque aparentemente muchos de los que quer\u00edan la estabilidad proporcionada por la coalici\u00f3n votaron por los progresistas como los menos controvertidos de los tres socios de la coalici\u00f3n. Los progresistas tambi\u00e9n parecen haber recuperado la mayor\u00eda de los votos que hab\u00edan perdido en una divisi\u00f3n del partido en 2017 cuando su exl\u00edder, Sigmundur D. Gunnlaugsson, se fue y fund\u00f3 su propio partido. Gunnlaugsson se hab\u00eda vuelto popular como resultado de su firme posici\u00f3n en una disputa entre Islandia y el Reino Unido sobre las garant\u00edas gubernamentales de los dep\u00f3sitos bancarios, pero en 2016 manej\u00f3 las denuncias de corrupci\u00f3n de manera inepta, aunque en realidad no hab\u00eda <a href=\"https:\/\/rafhladan.is\/bitstream\/handle\/10802\/16427\/caymanianfinancialreview_gissurarson_20160129_20160802.pdf?sequence=1\">ning\u00fan caso sustancial<\/a> en su contra. El Partido del Centro de Gunnlaugsson recibi\u00f3 ahora el 5,4 por ciento de los votos, un 5,5 por ciento menos.<\/p>\n<h2>Socialdem\u00f3cratas de Islandia<\/h2>\n<p>Los verdaderos perdedores de las elecciones fueron los socialdem\u00f3cratas. Con la esperanza de capturar los votos de los antiguos partidarios de Left Green descontentos, se hab\u00edan movido mucho hacia la izquierda. Pero en la campa\u00f1a se revel\u00f3 que su estrella m\u00e1s brillante, Kristrun Frostadottir, hab\u00eda recibido fuertes bonificaciones como analista econ\u00f3mica de un banco de inversi\u00f3n. Esto no ser\u00eda necesariamente un problema para un candidato de derecha, y ciertamente no fue un crimen, pero fue una verg\u00fcenza para los socialdem\u00f3cratas que en la campa\u00f1a electoral hab\u00edan hablado en voz alta de empaparse de ricos. En las elecciones, los socialdem\u00f3cratas ahora atrajeron muchos menos votos que sus contrapartes en los otros pa\u00edses n\u00f3rdicos, solo el 9,9 por ciento, un descenso del 2,2 por ciento. En comparaci\u00f3n, en las elecciones de 2003 hab\u00edan obtenido el 31,0 por ciento de los votos, y luego se hab\u00edan presentado como la principal alternativa al Partido de la Independencia.<\/p>\n<p>Un personaje pintoresco, Gunnar S. Egilsson, parece haberse robado el protagonismo de la izquierda, aunque su Partido Socialista, con el 4,1 por ciento de los votos, no logr\u00f3 ganar ning\u00fan esca\u00f1o parlamentario. Ex periodista, Egilsson ha estado a cargo de varios peri\u00f3dicos y revistas sensacionalistas, todos los cuales se han derrumbado. A principios de la d\u00e9cada de 2000, fue el asesino a sueldo del multimillonario minorista Jon A. Johannesson, el mayor deudor de los bancos islandeses antes de su colapso. A Egilsson se le pag\u00f3 generosamente y amas\u00f3 una peque\u00f1a fortuna para los est\u00e1ndares islandeses, alrededor de cinco millones de d\u00f3lares. Logr\u00f3 involucrar a Johannesson en una <a href=\"https:\/\/www.kristeligt-dagblad.dk\/kultur\/det-store-bedrag\">aventura period\u00edstica<\/a> en Dinamarca que termin\u00f3 en una p\u00e9rdida de al menos 50 millones de d\u00f3lares y que tambi\u00e9n empeor\u00f3 significativamente la reputaci\u00f3n en Dinamarca del sector empresarial island\u00e9s. Johannesson perdi\u00f3 la paciencia y Egilsson pronto se qued\u00f3 sin trabajo, ya no viajaba por el mundo en el jet privado de Johannesson. Sin desanimarse, Egilsson regres\u00f3 a Islandia, se uni\u00f3 a la Asociaci\u00f3n Musulmana de Islandia por un tiempo y luego organiz\u00f3 un proyecto extra\u00f1o, que Islandia deber\u00eda buscar convertirse en la provincia n\u00famero 21 de Noruega. En la campa\u00f1a electoral habl\u00f3 como un leninista sin disculpas, amenazando con despedir a todos los jueces que le parecieran excesivamente conservadores. Tambi\u00e9n prometi\u00f3 convertir la sede del Partido de la Independencia en un ba\u00f1o p\u00fablico, con un distinguido exministro de Justicia, Bjorn Bjarnason, como asistente principal. Al comienzo de la campa\u00f1a, Egilsson fue tratado como una diversi\u00f3n entretenida, pero la broma pronto dej\u00f3 de ser divertida.<\/p>\n<h2>Dos peque\u00f1os partidos de izquierda<\/h2>\n<p>Dos peque\u00f1os partidos de oposici\u00f3n lograron tener candidatos electos al parlamento, el Partido Popular y el Partido Pirata, con el 8,8 y el 8,6 por ciento de los votos, respectivamente. El Partido Popular est\u00e1 dirigido por una agradable anciana, Inga Saeland, que llora en p\u00fablico por la dif\u00edcil situaci\u00f3n de los pobres. Desafortunadamente, Saeland quiere hacer que la pobreza sea m\u00e1s f\u00e1cil de soportar, no m\u00e1s f\u00e1cil de escapar. Su principal propuesta pol\u00edtica es aumentar el nivel de ingresos libres de impuestos con el resultado de que la mayor\u00eda de las personas de bajos ingresos no pagar\u00edan ning\u00fan impuesto sobre la renta, y financiar este y otros desembolsos gravando los fondos de pensiones profesionales financieramente fuertes, transfiriendo as\u00ed dinero a sus votantes actuales de los futuros pensionistas. Sin embargo, el mayor activo de Saeland es que se diferencia de los socialdem\u00f3cratas y los socialistas en que se muestra sincera.<\/p>\n<p>A diferencia de sus hom\u00f3logos de otros pa\u00edses, el Partido Pirata de Islandia no es nada libertario en asuntos econ\u00f3micos, aunque se opone a los derechos de autor y las patentes, favoreciendo tambi\u00e9n la despenalizaci\u00f3n de las drogas recreativas. El Partido Pirata ha hecho de la parte m\u00e1s importante de su plataforma la derogaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n islandesa, que data de 1874 y est\u00e1 redactada con el mismo esp\u00edritu que las constituciones de las monarqu\u00edas liberales escandinavas. Quiere reemplazarlo con una larga lista de deseos presentada en 2012 por el llamado Consejo Constitucional, una extra\u00f1a amalgama de celebridades de los medios, entrometidos, chiflados y payasos. Este Consejo hab\u00eda sido nominado por el gobierno de izquierda de 2009-2013. Menos de la mitad de las personas elegibles para votar se presentaron posteriormente a un refer\u00e9ndum sobre las numerosas recomendaciones del Consejo, y dos tercios de ellas las encontraron aceptables, en otras palabras, solo un tercio de los votantes. Por el contrario, la antigua Constituci\u00f3n, dada a los islandeses por el rey dan\u00e9s cuando Islandia era una dependencia danesa, hab\u00eda sido reafirmada contundentemente en un refer\u00e9ndum en 1944, con el 98,5 por ciento de los votos a favor, con la participaci\u00f3n casi incre\u00edble del 98,4 por ciento. centavo.<\/p>\n<h2>Que esperar<\/h2>\n<p>La pregunta interesante ahora es qu\u00e9 tipo de gobierno se formar\u00e1. En la campa\u00f1a electoral, tanto los socialdem\u00f3cratas como los piratas descartaron la cooperaci\u00f3n con el Partido de la Independencia, excluyendo as\u00ed todas las posibilidades menos una para ellos, una coalici\u00f3n de todos los peque\u00f1os partidos a la izquierda del Partido de la Independencia, muy probablemente bajo el liderazgo de Katrin Jakobsdottir. Sin embargo, esto tambi\u00e9n requerir\u00eda la participaci\u00f3n de los progresistas, cuyo l\u00edder, Sigurdur I. Johannsson, podr\u00eda entonces insistir en convertirse en primer ministro. Tal gobierno es bastante improbable, pero no debe descartarse.<\/p>\n<p>No tengo idea de lo que har\u00e1n ahora los l\u00edderes del partido, pero s\u00e9 lo que har\u00eda yo si estuviera en la posici\u00f3n de algunos de ellos. Si yo fuera Sigmundur D. Gunnlaugsson, le har\u00eda una oferta al Partido de la Independencia de que los tres miembros del grupo parlamentario del Partido del Centro se unir\u00edan al Partido de la Independencia y Gunnlaugsson se convertir\u00eda a cambio en ministro del gobierno. Si yo fuera Bjarni Benediktsson, considerar\u00eda una tarea importante tratar de recuperar el apoyo de quienes en estas elecciones votaron por el Partido Reformista. Esto posiblemente podr\u00eda lograrse cooperando con los &#8216;renegados&#8217;, pero tambi\u00e9n posiblemente haciendo una campa\u00f1a eficaz contra ellos. Pero Benediktsson debe tener en cuenta el viejo adagio estadounidense que cit\u00e9 en un <a href=\"https:\/\/www.mbl.is\/mogginn\/dagmal\/kosningar\/223033\/\">debate televisivo<\/a> durante la campa\u00f1a: si no est\u00e1 roto, no lo arregles. Este es quiz\u00e1s el argumento m\u00e1s fuerte para la continuaci\u00f3n de la actual coalici\u00f3n de gobierno, posiblemente con algunos cambios en la divisi\u00f3n de ministerios entre los socios de la coalici\u00f3n. No hay duda de que los islandeses, o al menos una gran mayor\u00eda de ellos, anhelan la estabilidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante el fin de semana, se celebraron elecciones en uno de los pa\u00edses m\u00e1s grandes de Europa, pero tambi\u00e9n en un peque\u00f1o puesto de avanzada en el Atl\u00e1ntico Norte&#8230; Las elecciones federales en Alemania del 26 de septiembre de 2021 son, por supuesto, la gran noticia de hoy. 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