{"id":2553,"date":"2022-05-16T08:15:52","date_gmt":"2022-05-16T08:15:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theconservative.online\/the-strange-behaviour-of-the-european-institutions"},"modified":"2022-05-16T08:45:15","modified_gmt":"2022-05-16T08:45:15","slug":"the-strange-behaviour-of-the-european-institutions","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/the-strange-behaviour-of-the-european-institutions","title":{"rendered":"El extra\u00f1o comportamiento de las instituciones europeas"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">La existencia de discrepancias entre los tribunales nacionales y el Tribunal de Justicia de la Uni\u00f3n Europea es, en principio, un fen\u00f3meno que no debe sorprender a un jurista; como \u00f3rganos jurisdiccionales diferentes, pueden llegar a decisiones diferentes e incluso contrapuestas. Sin embargo, uno esperar\u00eda un mecanismo claro para determinar cu\u00e1l de los dos deber\u00eda prevalecer, un mecanismo aceptado por todos. Desafortunadamente, al no ser este el caso en la Uni\u00f3n Europea, parece bastante claro que una falla grave en su sistema legal pone en duda su propia seriedad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De hecho, varios tribunales constitucionales nacionales ya han impugnado las sentencias del Tribunal de Justicia de la Uni\u00f3n Europea, as\u00ed como el principio de primac\u00eda del derecho europeo sobre el derecho nacional, que el Tribunal invent\u00f3 en 1963. A partir de la sentencia Van Gend &amp; Loos, que a menudo se cita como justificaci\u00f3n preliminar del mencionado principio de primac\u00eda, el Tribunal con sede en Luxemburgo ha declarado que los Estados miembros limitan su soberan\u00eda al firmar los Tratados, afirmaci\u00f3n de lo m\u00e1s curiosa ya que en realidad no se encuentra en ninguna parte. que se encuentran en los Tratados.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la sentencia Costa c. ENEL (15 de julio de 1964), el Tribunal afirm\u00f3 adem\u00e1s que \u00ab<\/span> <i><span style=\"font-weight: 400;\">la primac\u00eda del derecho comunitario est\u00e1 confirmada por el art\u00edculo 189, seg\u00fan el cual un reglamento ser\u00e1 vinculante y directamente aplicable en todos los Estados miembros<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00ab. Otra deducci\u00f3n inc\u00f3moda, ya que ni la fuerza obligatoria ni la aplicaci\u00f3n directa determinan necesariamente la primac\u00eda. La falta de l\u00f3gica, no s\u00f3lo legal, sino meramente fundamental, por parte de los magistrados de la Uni\u00f3n Europea magn\u00edficamente remunerados es otro grave defecto en la solidez de esta organizaci\u00f3n internacional.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es cierto que, de conformidad con el art\u00edculo 19.3 del Tratado de la Uni\u00f3n Europea, su Tribunal de Justicia se pronuncia sobre la interpretaci\u00f3n del derecho de la Uni\u00f3n y sobre la validez de los actos adoptados por sus instituciones, pero ello no le otorga primac\u00eda alguna.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naturalmente, estas incoherencias han sido destacadas por varios Estados miembros. Antes de Polonia y Hungr\u00eda -naciones que recientemente han tendido a comportarse de manera menos servil hacia la criptocracia de Bruselas-, el Tribunal Constitucional Federal alem\u00e1n hab\u00eda sometido el principio de primac\u00eda a una tensi\u00f3n considerable. Era una cuesti\u00f3n de dinero, y ya sabemos que el dinero europeo, despu\u00e9s de todo, se controla sustancialmente desde Frankfurt, en lugar de B\u00e9lgica o Luxemburgo. Vale la pena recordar que la otrora hermosa ciudad de Hessia no es solo la sede del Banco Central Europeo, sino tambi\u00e9n la del Banco Federal Alem\u00e1n, y no por coincidencia. Cuando se cre\u00f3 el Banco Central Europeo para controlar el l\u00edo del euro, se decidi\u00f3 en Berl\u00edn y se acept\u00f3 en Bruselas, Par\u00eds y todas las dem\u00e1s canciller\u00edas europeas t\u00edmidas. Las finanzas de Bruselas y de toda la Uni\u00f3n se gestionar\u00e1n a quince minutos en coche de las oficinas de la autoridad monetaria germ\u00e1nica.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En este contexto, los jueces de Karlsruhe emitieron su sentencia Weiss el 5 de mayo de 2020, declarando as\u00ed que dos decisiones de \u00f3rganos de la Uni\u00f3n Europea eran<\/span> <i><span style=\"font-weight: 400;\">ultra vires.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y parcialmente inconstitucionales, a saber, las provenientes del mencionado Banco Central Europeo y del Tribunal de Justicia de la Uni\u00f3n Europea sobre el programa de compra de deuda p\u00fablica europea. Como consecuencia, Alemania desafiaba la autoridad de ambos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Seg\u00fan el Tribunal Constitucional alem\u00e1n, el Banco Central Europeo no actu\u00f3 dentro de sus competencias cuando compr\u00f3 bonos por valor de 2,6 billones de euros, ya que la operaci\u00f3n deber\u00eda haber sido autorizada previamente tanto por el Gobierno federal alem\u00e1n como por el<\/span> <i><span style=\"font-weight: 400;\">Bundestag<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Como resultado, el Tribunal Constitucional alem\u00e1n declar\u00f3 que ni la decisi\u00f3n del Banco Central Europeo ni la sentencia del Tribunal de Justicia de la Uni\u00f3n Europea que aprueba la transacci\u00f3n deben implementarse en Alemania.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El lector percibir\u00e1 f\u00e1cilmente la dureza que implica la resoluci\u00f3n de los magistrados alemanes. La ley de la UE no solo carece de primac\u00eda sobre la ley alemana; pero tambi\u00e9n las sentencias de las m\u00e1s altas autoridades de la Uni\u00f3n Europea ni siquiera deber\u00edan aplicarse en Alemania.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s, incluso las costas judiciales fueron otorgadas a favor del Sr. Weiss y sus co-demandantes. Todos los fondos gastados en los honorarios de sus abogados (una cantidad de seis cifras) deb\u00edan pagarse del boyante tesoro p\u00fablico de la Rep\u00fablica Federal, debido a la claridad del caso seg\u00fan los magistrados de Karlsruhe.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, el Bundesbank ya no participar\u00eda en el programa de compra de bonos del Banco Central Europeo; la autoridad monetaria europea podr\u00eda haber seguido adquiriendo deuda p\u00fablica si as\u00ed lo deseaba y si las dem\u00e1s naciones amablemente se lo permit\u00edan, pero en ning\u00fan caso con fondos provenientes de Alemania. Es evidente que tal escenario restringir\u00eda considerablemente el margen de maniobra en la Uni\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En \u00faltima instancia, se estaba protegiendo a los contribuyentes alemanes, ya que al comprar deuda p\u00fablica, el Banco Central Europeo est\u00e1 enviando un mensaje a aquellos Estados miembros que desean asumir m\u00e1s deuda, sabiendo que ser\u00e1 comprada por el organismo de tesorer\u00eda de la Uni\u00f3n. Pero una mayor oferta de deuda p\u00fablica reduce su precio, es decir, la tasa de inter\u00e9s a la que dichas naciones endeudadas deben pagarla. Esto no solo ser\u00eda contrario al esp\u00edritu del Tratado de Maastricht (que proh\u00edbe al Banco Central Europeo comprar directamente deuda p\u00fablica de los Estados), sino tambi\u00e9n a los intereses de naciones poco endeudadas como Alemania y sus ciudadanos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s, los riesgos de impago tambi\u00e9n se trasladar\u00edan a los contribuyentes alemanes, que tendr\u00edan que asumirlos en la medida en que el Bundesbank ser\u00eda el principal contribuyente al balance del Banco Central Europeo. Ambos organismos de la UE, el Banco Central Europeo y el Tribunal de Justicia, intentaron contrarrestar las cr\u00edticas sobre la financiaci\u00f3n estatal argumentando que la autoridad monetaria europea no est\u00e1 cruzando la barrera de un tercio de la deuda p\u00fablica emitida por cualquier estado miembro. Pero incluso eso no fue considerado suficiente por los magistrados alemanes, como una demostraci\u00f3n m\u00e1s de que la primac\u00eda es, para ellos, una quimera.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s de madurar durante m\u00e1s de un a\u00f1o lo que deb\u00eda hacerse con la actitud alemana, el 9 de junio de 2021 la Comisi\u00f3n Europea envi\u00f3 al gobierno de la Rep\u00fablica Federal una comunicaci\u00f3n formal por violaci\u00f3n de los principios fundamentales del derecho de la Uni\u00f3n, a saber, los de autonom\u00eda, primac\u00eda, eficacia y aplicaci\u00f3n uniforme, as\u00ed como el respeto a la competencia del Tribunal de Justicia. Con Polonia y Hungr\u00eda los ataques son permanentes, pero aqu\u00ed hab\u00eda que sopesar una y otra vez c\u00f3mo actuar frente a Berl\u00edn, antes de decidirse a iniciar actuaciones.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El sitio web de la Comisi\u00f3n Europea enfatiz\u00f3 en particular que la decisi\u00f3n del Tribunal Constitucional alem\u00e1n viol\u00f3 el principio de primac\u00eda del derecho de la Uni\u00f3n. Dos meses despu\u00e9s, el gobierno presidido por Olaf Scholz respondi\u00f3 mediante una carta de cuatro p\u00e1ginas en la que Alemania, sin revocar la decisi\u00f3n de su Tribunal Constitucional, reconoc\u00eda los principios de autonom\u00eda, primac\u00eda, eficacia y aplicaci\u00f3n uniforme del derecho de la Uni\u00f3n, as\u00ed como la valores proclamados por el art\u00edculo 2 del Tratado de la Uni\u00f3n Europea, en particular el Estado de Derecho.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s, el Gobierno del Sem\u00e1foro -seg\u00fan los colores de sus tres partidos participantes- proclam\u00f3 expl\u00edcitamente en su carta la autoridad del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas, cuyas decisiones son vinculantes e inapelables. Agreg\u00f3 que los actos de la instituci\u00f3n de la Uni\u00f3n de legalidad no est\u00e1n sujetos al control de constitucionalidad de los tribunales alemanes, y solo pueden ser apelados ante el Tribunal de Justicia de Luxemburgo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La respuesta alemana confirm\u00f3 expresamente el cumplimiento del deber de leal cooperaci\u00f3n de conformidad con los Tratados europeos, comprometi\u00e9ndose a utilizar todos los medios a su alcance para evitar, en el futuro, que se repita una decisi\u00f3n como la emitida el 5 de mayo de 2020 por el Tribunal de Karlsruhe.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con tales declaraciones, la Comisi\u00f3n Europea decidi\u00f3 cerrar, apenas cuatro meses despu\u00e9s, el procedimiento que tan profundamente hab\u00eda considerado iniciar contra Alemania. Es por supuesto un falso cierre, una forma de actuar que se muestra una vez m\u00e1s muy ajena a cualquier l\u00f3gica y solidez jur\u00eddica.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Primero, porque el ejecutivo alem\u00e1n no se molest\u00f3 en disputar su Tribunal Constitucional. Evidentemente, el marco legal de la Rep\u00fablica Federal no permite que el Canciller revoque las decisiones del \u00f3rgano que interpreta el Bonn. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Grundgesetz<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">de 1949: pero podr\u00eda haber emitido un comunicado p\u00fablico, sin dej\u00e1rselo a la Comisi\u00f3n Europea, indirectamente y con la proverbial falta de transparencia que caracteriza a esta instituci\u00f3n de la Uni\u00f3n, para comunicar una notita que permitiera a ambas partes salir del embrollo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En segundo lugar, porque la decisi\u00f3n del tribunal de Karlsruhe confirma que el principio de primac\u00eda, tan grandilocuentemente proclamado por las autoridades de Bruselas, no puede tomarse demasiado en serio o incluso considerarse papel in\u00fatil, seg\u00fan los intereses espec\u00edficos en juego y el poder de hecho de las respectivas lados en la refriega. La resoluci\u00f3n de Bruselas de este asunto parec\u00eda en realidad bastante infantil, como un reproche de un maestro a un mat\u00f3n que ha violado las mismas reglas que los colegas menos influyentes no pueden atreverse a ignorar, y eso sin ninguna consecuencia o sanci\u00f3n real.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Finalmente, porque en realidad nada de esto fue una soluci\u00f3n legal al problema, sino m\u00e1s bien un compromiso entre Berl\u00edn y Bruselas, quiz\u00e1s simplemente a trav\u00e9s de una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica en alem\u00e1n, ya que no es de extra\u00f1ar que \u00darsula Gertrude, la principal inquilina del Palacio de Berlaymont, provenga de una Fabricante de telas de Bremen.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Jorge Mart\u00ednez y Miguel Toledano son asesores en el Parlamento Europeo del Grupo Europeo de Conservadores y Reformistas.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La existencia de discrepancias entre los tribunales nacionales y el Tribunal de Justicia de la Uni\u00f3n Europea es, en principio, un fen\u00f3meno que no debe sorprender a un jurista; como \u00f3rganos jurisdiccionales diferentes, pueden llegar a decisiones diferentes e incluso contrapuestas. 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