{"id":48733,"date":"2025-12-29T22:04:00","date_gmt":"2025-12-29T22:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theconservative.online\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico"},"modified":"2025-12-29T22:04:00","modified_gmt":"2025-12-29T22:04:00","slug":"estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico","title":{"rendered":"Estudio ECR: Trump, la propaganda rusa y la resistencia del B\u00e1ltico"},"content":{"rendered":"<p>Entre el miedo, la propaganda y la resiliencia, en un mundo que se tambalea, en una Europa que ya no vive en un estado de confort estrat\u00e9gico, \u00bfc\u00f3mo se defienden las sociedades de los pa\u00edses b\u00e1lticos de los ataques h\u00edbridos? El conflicto desencadenado hace casi tres a\u00f1os por la Federaci\u00f3n Rusa contra Ucrania ha puesto fin a la ilusi\u00f3n de que la paz en el viejo continente est\u00e1 garantizada, y en este contexto, los Estados del este de la UE est\u00e1n sintiendo el cambio m\u00e1s que ning\u00fan otro Estado europeo. Entre ellos, Lituania, Letonia y Estonia ocupan un lugar especial debido a su ubicaci\u00f3n en la frontera con Rusia, con la memoria colectiva de lo que signific\u00f3 la ocupaci\u00f3n sovi\u00e9tica a\u00fan viva. Por ello, estos pa\u00edses se consideran a menudo un bar\u00f3metro de la resistencia europea. El estudio \u00abTrump, la propaganda rusa y la resiliencia b\u00e1ltica\u00bb, realizado a finales de 2024, nos ofrece una imagen detallada e inc\u00f3moda de c\u00f3mo los ciudadanos de los tres pa\u00edses b\u00e1lticos se relacionan con la propaganda, la seguridad, el Estado y su futuro europeo.    <\/p>\n<p>Lo que se desprende de la investigaci\u00f3n apoyada por el Partido ECR no es una simple historia de manipulaci\u00f3n e influencia externa, sino una mucho m\u00e1s complicada sobre la confianza, la pertenencia y la fragilidad de la asociaci\u00f3n entre el Estado y sus ciudadanos. En este estudio, la propaganda rusa no aparece como una fuerza todopoderosa que lava el cerebro a poblaciones enteras, sino como un catalizador que amplifica frustraciones ya existentes. Los mensajes de Mosc\u00fa encuentran terreno f\u00e9rtil all\u00ed donde la gente se siente abandonada, agraviada o carente de perspectivas, y all\u00ed donde el Estado funciona, donde los ciudadanos sienten que pueden opinar y son tratados con justicia, la propaganda pierde su poder.  <\/p><div class='related_content'><span>RELATED<\/span><ul><li><a href='https:\/\/www.theconservative.online\/es\/la-ue-aprieta-las-tuercas-a-moscu-sanciones-y-solidaridad-definen-una-nueva-fase'>La UE aprieta las tuercas a Mosc\u00fa: Sanciones y solidaridad definen una nueva fase<\/li><\/a><li><a href='https:\/\/www.theconservative.online\/es\/la-llamada-de-atencion-energetica-de-europa-la-guerra-de-iran-cuesta-a-la-ue-500-millones-de-euros-al-dia'>La llamada de atenci\u00f3n energ\u00e9tica de Europa: La guerra de Ir\u00e1n cuesta a la UE 500 millones de euros al d\u00eda<\/li><\/a><li><a href='https:\/\/www.theconservative.online\/es\/trump-sobre-la-otan-lo-correcto-y-lo-incorrecto'>Trump sobre la OTAN: Lo correcto y lo incorrecto<\/li><\/a><\/ul><\/div>\n<p>Para entender esta din\u00e1mica, un factor clave es la transformaci\u00f3n radical del panorama de los medios de comunicaci\u00f3n. En los tres pa\u00edses b\u00e1lticos, como en el resto de Europa, los medios de comunicaci\u00f3n tradicionales ya no desempe\u00f1an el papel dominante de anta\u00f1o. La televisi\u00f3n, que sol\u00eda ser la principal fuente de informaci\u00f3n, ha sido destronada por los medios digitales, porque el p\u00fablico maduro prefiere los portales de noticias online y los j\u00f3venes se informan principalmente a trav\u00e9s de las redes sociales y las aplicaciones de mensajer\u00eda. Como resultado, la informaci\u00f3n se difunde r\u00e1pidamente, a menudo de forma fragmentada y emocional, y la l\u00ednea entre noticias, opini\u00f3n y manipulaci\u00f3n es cada vez m\u00e1s difusa. Esta realidad se complica en Letonia y Estonia por la existencia de comunidades rusoparlantes que constituyen m\u00e1s del 30% de la poblaci\u00f3n, herencia directa del periodo sovi\u00e9tico. Aqu\u00ed operan dos universos medi\u00e1ticos paralelos, separados por la lengua y por experiencias hist\u00f3ricas diferentes. Los letones y estonios \u00e9tnicos consumen principalmente contenidos en su lengua nacional, mientras que una parte significativa de las minor\u00edas de los dos estados obtiene su informaci\u00f3n de fuentes en lengua rusa. La interacci\u00f3n entre estos espacios es m\u00ednima, y esto tiene consecuencias directas sobre c\u00f3mo perciben e interpretan la realidad los ciudadanos. Con una minor\u00eda rusoparlante mucho m\u00e1s reducida, Lituania est\u00e1 menos fragmentada en este sentido, pero la propaganda rusa tampoco est\u00e1 ausente aqu\u00ed. Ya no llega a trav\u00e9s de los canales de televisi\u00f3n tradicionales, algunos de los cuales est\u00e1n prohibidos por motivos de seguridad nacional, sino a trav\u00e9s de las redes sociales, las plataformas alternativas y las aplicaciones de mensajer\u00eda, donde el control de la informaci\u00f3n es m\u00e1s dif\u00edcil y los mensajes pueden circular sin obst\u00e1culos.         <\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-48681 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.theconservative.online\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/map-of-the-Baltic-countries.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"666\"><\/p>\n<p>Una de las conclusiones m\u00e1s importantes de la investigaci\u00f3n es que el mero consumo de medios de comunicaci\u00f3n rusos no explica, por s\u00ed solo, la receptividad a los mensajes propagand\u00edsticos, porque las actitudes hacia el Estado, el gobierno y la sociedad son mucho m\u00e1s relevantes. Los ciudadanos que creen que su pa\u00eds va en la direcci\u00f3n equivocada y que no conf\u00edan en las instituciones son significativamente m\u00e1s propensos a aceptar narrativas como la debilidad de la OTAN, el declive moral de Europa o la inutilidad de la resistencia militar. Este hallazgo es esencial porque desplaza el debate de la propaganda externa a los problemas internos, y los mensajes de Mosc\u00fa no crean descontento de la nada, sino que se basan en las grietas existentes en la sociedad. El sentimiento de marginaci\u00f3n de las minor\u00edas, la falta de transparencia o la percepci\u00f3n de una gobernanza ineficaz y de desigualdades econ\u00f3micas son puntos d\u00e9biles ideales para los discursos que socavan la cohesi\u00f3n social. Un ejemplo obvio es la cuesti\u00f3n de la utilidad de la resistencia ante una invasi\u00f3n extranjera. Aunque la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n de los tres pa\u00edses apoya la idea de que la resistencia es necesaria, existe un segmento significativo que duda o rechaza esta idea. El escepticismo es m\u00e1s pronunciado en Letonia, mientras que Lituania resulta ser la m\u00e1s decidida a resistir. Los m\u00e1s j\u00f3venes, los que tienen bajos ingresos, los miembros de minor\u00edas, los que tienen una d\u00e9bil conexi\u00f3n con el Estado y los que sienten cierta nostalgia del pasado sovi\u00e9tico son precisamente el perfil de los que creen que la resistencia a una invasi\u00f3n rusa es in\u00fatil. Esta actitud no debe interpretarse necesariamente como simpat\u00eda por la Federaci\u00f3n Rusa, sino m\u00e1s bien como una forma de resignaci\u00f3n, un sentimiento de que \u00abde todas formas no tenemos ninguna posibilidad\u00bb, de que las decisiones se toman en contra de la voluntad del pueblo y de que el sacrificio personal no tendr\u00eda sentido. En el contexto de un posible conflicto, esta mentalidad es extremadamente peligrosa porque socava la capacidad de resistencia de una sociedad desde dentro.         <\/p>\n<p>Cuando la pregunta se refiere a la disposici\u00f3n a luchar con las armas en la mano, las diferencias entre los tres pa\u00edses b\u00e1lticos y los grupos sociales se hacen a\u00fan m\u00e1s evidentes. Casi la mitad de los estonios y lituanos dicen que estar\u00edan dispuestos a defender su pa\u00eds con las armas, mientras que en Letonia la proporci\u00f3n es considerablemente menor. Tambi\u00e9n en este caso, los factores decisivos no son s\u00f3lo demogr\u00e1ficos, sino sobre todo de actitud. El patriotismo, el inter\u00e9s por la pol\u00edtica, la percepci\u00f3n de que el Estado funciona correctamente y de que las minor\u00edas reciben un trato justo aumentan significativamente la disposici\u00f3n a luchar. Por otra parte, la disminuci\u00f3n del deseo de participar en la defensa armada est\u00e1 asociada al consumo constante de medios de comunicaci\u00f3n rusos, especialmente la televisi\u00f3n. El estudio \u00abTrump, la propaganda rusa y la resistencia b\u00e1ltica\u00bb nos muestra claramente que este efecto es secundario al nivel de confianza en el Estado, porque un ciudadano insatisfecho ser\u00e1 reacio a luchar independientemente de la fuente de informaci\u00f3n, mientras que uno que se sienta representado y respetado ser\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil de convencer de que la resistencia es in\u00fatil.     <\/p>\n<p>Otro pilar central de la propaganda rusa en los pa\u00edses b\u00e1lticos es cuestionar el compromiso de la OTAN. La idea de que la OTAN no intervendr\u00eda para defender a los pa\u00edses b\u00e1lticos es antigua, pero se ha reavivado intensamente con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y los mensajes ambiguos enviados por la nueva administraci\u00f3n estadounidense. Los datos del estudio muestran que entre una cuarta y una tercera parte de los ciudadanos b\u00e1lticos se muestran esc\u00e9pticos sobre la protecci\u00f3n que ofrece la OTAN, un porcentaje nada desde\u00f1able. Esta desconfianza est\u00e1 m\u00e1s extendida entre las personas con menor nivel educativo, las que consumen con frecuencia medios de comunicaci\u00f3n rusos y las que consideran que carecen de influencia pol\u00edtica. Reiteramos la idea de que no es la propaganda en s\u00ed misma el factor decisivo, sino el sentimiento de alienaci\u00f3n, porque cuando los ciudadanos sienten que su voz no importa, son m\u00e1s proclives a creer que ni siquiera sus aliados les defender\u00e1n.    <\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\">Casi la mitad de los ciudadanos b\u00e1lticos est\u00e1n de acuerdo con el mensaje: \u00abEl declive moral de Europa\u00bb<\/h3>\n<p>El mensaje sobre el \u00abdeclive moral de Europa\u00bb es sorprendentemente eficaz, ya que casi la mitad de los encuestados est\u00e1n de acuerdo, en mayor o menor medida, con esta afirmaci\u00f3n. Este resultado debe hacernos reflexionar, porque no se limita a los grupos marginales y, en algunos casos, la percepci\u00f3n del declive moral es m\u00e1s com\u00fan entre las personas de m\u00e1s edad, con estudios superiores e ingresos. Por lo tanto, podemos interpretar que en este caso no se trata necesariamente de una cuesti\u00f3n de alineamiento de los ciudadanos con los valores promovidos por el Kremlin, sino m\u00e1s bien de una decepci\u00f3n con las transformaciones de la sociedad europea, la p\u00e9rdida de puntos de referencia tradicionales y la sensaci\u00f3n general de inestabilidad. M\u00e1s all\u00e1 de las opiniones y percepciones, el estudio analiza tambi\u00e9n el nivel real de miedo que siente la poblaci\u00f3n. En este sentido, Lituania destaca como el m\u00e1s preocupado de los tres pa\u00edses, ya que menos de la mitad de los lituanos considera que su pa\u00eds es seguro, y la sensaci\u00f3n de inseguridad es a\u00fan m\u00e1s pronunciada a nivel personal (entre los j\u00f3venes, las mujeres y las personas con bajos ingresos). Por el contrario, Estonia, con m\u00e1s del 80% de ciudadanos que creen que su pa\u00eds es seguro, parece ser el m\u00e1s confiado.     <\/p>\n<p>Curiosamente, cuando se pregunt\u00f3 a los ciudadanos c\u00f3mo percib\u00edan la evoluci\u00f3n de la seguridad en los \u00faltimos tres a\u00f1os, las respuestas fueron relativamente similares en los tres pa\u00edses. Aproximadamente un tercio de los encuestados percibe un deterioro de la seguridad, y s\u00f3lo un tercio cree que la situaci\u00f3n ha mejorado. Esta percepci\u00f3n sugiere que, m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias nacionales, existe una sensaci\u00f3n generalizada de incertidumbre, alimentada por las tensiones internacionales y la inestabilidad econ\u00f3mica vinculada al conflicto de Ucrania.  <\/p>\n<p>Las fuentes espec\u00edficas de este temor difieren de un pa\u00eds a otro. La amenaza militar y la situaci\u00f3n mundial dominan claramente las preocupaciones de los ciudadanos lituanos. En los otros dos pa\u00edses (Letonia y Estonia), la situaci\u00f3n econ\u00f3mica y las cuestiones sociales son percibidas por los ciudadanos como igualmente amenazadoras, si no m\u00e1s. Aunque est\u00e1n presentes en el discurso p\u00fablico europeo, las cuestiones medioambientales se consideran secundarias en comparaci\u00f3n con los riesgos inmediatos relacionados con la seguridad y la vida cotidiana.   <\/p>\n<p>Sin embargo, el miedo no se queda en lo meramente abstracto, porque uno de los aspectos m\u00e1s interesantes de la investigaci\u00f3n es el an\u00e1lisis de los comportamientos de adaptaci\u00f3n y preparaci\u00f3n. Una parte significativa de la poblaci\u00f3n de los pa\u00edses b\u00e1lticos ha tomado medidas concretas en los \u00faltimos tres a\u00f1os para hacer frente a posibles crisis. Muchos ciudadanos han aumentado sus ahorros en efectivo, han pospuesto grandes compras, han hecho acopio de alimentos y medicinas, o han aprendido habilidades \u00fatiles para situaciones de emergencia. En este sentido, Estonia destaca por tener el mayor nivel de preparaci\u00f3n individual, mientras que Lituania sobresale por su mayor implicaci\u00f3n de las organizaciones c\u00edvicas. El an\u00e1lisis de estos comportamientos de los ciudadanos nos muestra una forma de resiliencia pr\u00e1ctica, pero tambi\u00e9n una cierta desconfianza de la poblaci\u00f3n en la capacidad del Estado para gestionar por s\u00ed solo una crisis grave, y esto queda demostrado por el hecho de que la gente se prepara para lo peor, pero prefiere hacerlo por su cuenta.    <\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><strong>Una posible invasi\u00f3n militar de los pa\u00edses b\u00e1lticos entre la solidaridad y el miedo<\/strong><\/h3>\n<p>Un escenario extremo, el de una invasi\u00f3n militar rusa, hace aflorar tanto la solidaridad como el miedo. Casi la mitad de los encuestados afirman que ayudar\u00edan al ej\u00e9rcito de forma no militar (log\u00edstica, apoyo civil u otras formas de resistencia). Aproximadamente una cuarta parte estar\u00eda dispuesta a luchar con armas, y un porcentaje similar considerar\u00eda la posibilidad de emigrar. Esto contradice las narrativas alarmistas sobre la simpat\u00eda generalizada por la Federaci\u00f3n Rusa, ya que s\u00f3lo una minor\u00eda muy peque\u00f1a apoyar\u00eda a las fuerzas rusas. La emigraci\u00f3n es una opci\u00f3n seriamente considerada por una cuarta parte de la poblaci\u00f3n, lo que plantea serias dudas dado que los m\u00e1s dispuestos a marcharse son los j\u00f3venes y los que tienen mayores ingresos, y esto supondr\u00eda una enorme p\u00e9rdida potencial de capital humano, justo cuando el pa\u00eds m\u00e1s lo necesita.    <\/p>\n<p>La sombra de la pol\u00edtica estadounidense se cierne sobre todos estos temores, y el regreso de Donald Trump a la presidencia de EEUU es percibido por la mayor\u00eda de los encuestados como un factor que debilita el compromiso estadounidense con la Uni\u00f3n Europea. Una proporci\u00f3n significativa de ellos espera que la OTAN se debilite y que disminuya la implicaci\u00f3n estadounidense en la seguridad del continente, lo que provocar\u00eda un deterioro de la seguridad en los pa\u00edses b\u00e1lticos. Estas expectativas no hacen sino amplificar el sentimiento de inseguridad y reforzar la idea de que Europa debe confiar m\u00e1s en sus propias fuerzas. Los b\u00e1lticos ven la guerra de Ucrania a trav\u00e9s del prisma de la incertidumbre, ya que pocos creen en un resultado claro y favorable para el pueblo ucraniano. La mayor\u00eda de los entrevistados cree que Ucrania perder\u00e1 territorio al final del conflicto, mientras que los j\u00f3venes y los miembros de las minor\u00edas \u00e9tnicas tienen expectativas algo m\u00e1s optimistas. Esta resignaci\u00f3n parcial de los ciudadanos refleja, por un lado, el cansancio de un conflicto prolongado y, por otro, el temor a que el precedente sentado pueda afectar a toda la regi\u00f3n.     <\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n del estudio, \u00abTrump, la propaganda rusa y la resiliencia b\u00e1ltica\u00bb, env\u00eda un mensaje claro y quiz\u00e1 inc\u00f3modo a los responsables pol\u00edticos. La resiliencia no puede construirse mediante prohibiciones y sanciones a los medios de comunicaci\u00f3n o combatiendo la propaganda con contrapropaganda. La resiliencia se construye mediante la buena gobernanza, la inclusi\u00f3n social y la confianza. Una sociedad en la que los ciudadanos se sienten representados, protegidos y respetados es mucho m\u00e1s dif\u00edcil de desestabilizar, independientemente de las presiones externas. En las \u00faltimas d\u00e9cadas, los tres estados b\u00e1lticos han progresado considerablemente, pero los datos del estudio muestran que hay grietas, y que estas grietas pueden ser explotadas. En una Europa en la que la l\u00ednea que separa la guerra de la paz es cada vez m\u00e1s difusa, la l\u00ednea de defensa m\u00e1s fuerte sigue siendo la cohesi\u00f3n interna, que no se impone por la fuerza, sino que se gana d\u00eda a d\u00eda mediante pol\u00edticas que hacen creer a la gente que vale la pena defender a su pa\u00eds porque el pa\u00eds, a su vez, cuida de sus ciudadanos.     <\/p>\n<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre el miedo, la propaganda y la resiliencia, en un mundo que se tambalea, en una Europa que ya no vive en un estado de confort estrat\u00e9gico, \u00bfc\u00f3mo se defienden las sociedades de los pa\u00edses b\u00e1lticos de los ataques h\u00edbridos? El conflicto desencadenado hace casi tres a\u00f1os por la Federaci\u00f3n Rusa contra Ucrania ha puesto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":72,"featured_media":48679,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1335,165],"tags":[1882,243],"editorial-positions":[42],"regions":[337,348],"types":[414,447],"class_list":["post-48733","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-guerra-en-ucrania-nuestras-democracias-en-peligro","category-politica-es","tag-ecr-study","tag-nato","editorial-positions-focus","regions-eastern-europe-es","regions-northern-europe-es","types-news-es","types-surveys-es"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.1.1 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Estudio ECR: Trump, la propaganda rusa y la resistencia del B\u00e1ltico - The Conservative<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Estudio ECR: Trump, la propaganda rusa y la resistencia del B\u00e1ltico - The Conservative\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Entre el miedo, la propaganda y la resiliencia, en un mundo que se tambalea, en una Europa que ya no vive en un estado de confort estrat\u00e9gico, \u00bfc\u00f3mo se defienden las sociedades de los pa\u00edses b\u00e1lticos de los ataques h\u00edbridos? El conflicto desencadenado hace casi tres a\u00f1os por la Federaci\u00f3n Rusa contra Ucrania ha puesto [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"The Conservative\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-12-29T22:04:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.theconservative.online\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/flags-of-the-Baltic-countries.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1000\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"666\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Eugen Olariu\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Eugen Olariu\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"13 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico\"},\"author\":{\"name\":\"Eugen Olariu\",\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es#\/schema\/person\/c72196113caaab789ddf6506f042d7a6\"},\"headline\":\"Estudio ECR: Trump, la propaganda rusa y la resistencia del B\u00e1ltico\",\"datePublished\":\"2025-12-29T22:04:00+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico\"},\"wordCount\":2633,\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/flags-of-the-Baltic-countries.jpg\",\"keywords\":[\"ECR study\",\"NATO\"],\"articleSection\":[\"Guerra en Ucrania - Nuestras democracias en peligro\",\"Pol\u00edtica\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico\",\"url\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico\",\"name\":\"Estudio ECR: Trump, la propaganda rusa y la resistencia del B\u00e1ltico - The Conservative\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/flags-of-the-Baltic-countries.jpg\",\"datePublished\":\"2025-12-29T22:04:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es#\/schema\/person\/c72196113caaab789ddf6506f042d7a6\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/flags-of-the-Baltic-countries.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/flags-of-the-Baltic-countries.jpg\",\"width\":1000,\"height\":666},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Estudio ECR: Trump, la propaganda rusa y la resistencia del B\u00e1ltico\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es#website\",\"url\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\",\"name\":\"The Conservative\",\"description\":\"\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es#\/schema\/person\/c72196113caaab789ddf6506f042d7a6\",\"name\":\"Eugen Olariu\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/215dce09d7b733a4af1c5f8bc6411adc6da93694bfdc54cbdef838b45c4b2eb2?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/215dce09d7b733a4af1c5f8bc6411adc6da93694bfdc54cbdef838b45c4b2eb2?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Eugen Olariu\"},\"url\":\"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/author\/homemedia-euaff-2025-2026\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Estudio ECR: Trump, la propaganda rusa y la resistencia del B\u00e1ltico - The Conservative","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Estudio ECR: Trump, la propaganda rusa y la resistencia del B\u00e1ltico - The Conservative","og_description":"Entre el miedo, la propaganda y la resiliencia, en un mundo que se tambalea, en una Europa que ya no vive en un estado de confort estrat\u00e9gico, \u00bfc\u00f3mo se defienden las sociedades de los pa\u00edses b\u00e1lticos de los ataques h\u00edbridos? El conflicto desencadenado hace casi tres a\u00f1os por la Federaci\u00f3n Rusa contra Ucrania ha puesto [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico","og_site_name":"The Conservative","article_published_time":"2025-12-29T22:04:00+00:00","og_image":[{"width":1000,"height":666,"url":"https:\/\/www.theconservative.online\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/flags-of-the-Baltic-countries.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Eugen Olariu","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Eugen Olariu","Tiempo de lectura":"13 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico"},"author":{"name":"Eugen Olariu","@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es#\/schema\/person\/c72196113caaab789ddf6506f042d7a6"},"headline":"Estudio ECR: Trump, la propaganda rusa y la resistencia del B\u00e1ltico","datePublished":"2025-12-29T22:04:00+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico"},"wordCount":2633,"image":{"@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.theconservative.online\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/flags-of-the-Baltic-countries.jpg","keywords":["ECR study","NATO"],"articleSection":["Guerra en Ucrania - Nuestras democracias en peligro","Pol\u00edtica"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico","url":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico","name":"Estudio ECR: Trump, la propaganda rusa y la resistencia del B\u00e1ltico - The Conservative","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.theconservative.online\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/flags-of-the-Baltic-countries.jpg","datePublished":"2025-12-29T22:04:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es#\/schema\/person\/c72196113caaab789ddf6506f042d7a6"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#primaryimage","url":"https:\/\/www.theconservative.online\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/flags-of-the-Baltic-countries.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.theconservative.online\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/flags-of-the-Baltic-countries.jpg","width":1000,"height":666},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/estudio-ecr-trump-la-propaganda-rusa-y-la-resistencia-del-baltico#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.theconservative.online\/es"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Estudio ECR: Trump, la propaganda rusa y la resistencia del B\u00e1ltico"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es#website","url":"https:\/\/www.theconservative.online\/es","name":"The Conservative","description":"","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.theconservative.online\/es?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es#\/schema\/person\/c72196113caaab789ddf6506f042d7a6","name":"Eugen Olariu","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.theconservative.online\/es#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/215dce09d7b733a4af1c5f8bc6411adc6da93694bfdc54cbdef838b45c4b2eb2?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/215dce09d7b733a4af1c5f8bc6411adc6da93694bfdc54cbdef838b45c4b2eb2?s=96&d=mm&r=g","caption":"Eugen Olariu"},"url":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/author\/homemedia-euaff-2025-2026"}]}},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48733","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/72"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=48733"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/48733\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48679"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48733"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=48733"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=48733"},{"taxonomy":"editorial-positions","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/editorial-positions?post=48733"},{"taxonomy":"regions","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/regions?post=48733"},{"taxonomy":"types","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types?post=48733"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}