{"id":49633,"date":"2026-01-25T18:20:00","date_gmt":"2026-01-25T18:20:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theconservative.online\/roma-berlin-el-retorno-del-realismo-europeo-competitividad-y-disuasion"},"modified":"2026-01-25T18:20:00","modified_gmt":"2026-01-25T18:20:00","slug":"roma-berlin-el-retorno-del-realismo-europeo-competitividad-y-disuasion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/roma-berlin-el-retorno-del-realismo-europeo-competitividad-y-disuasion","title":{"rendered":"Roma-Berl\u00edn, el retorno del realismo europeo: Competitividad y Disuasi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>El 23 de enero de 2026, Giorgia Meloni y Friedrich Merz firmaron en Roma un \u00abPlan de Acci\u00f3n\u00bb italo-alem\u00e1n que, aunque no es jur\u00eddicamente vinculante, pretende imponer un giro pol\u00edtico en la trayectoria de Europa: menos rituales, m\u00e1s intereses; menos ret\u00f3rica, m\u00e1s capacidad. El documento reafirma la centralidad del v\u00ednculo transatl\u00e1ntico, la adhesi\u00f3n a los principios de integridad territorial y soberan\u00eda, y una responsabilidad particular de Italia y Alemania -como pa\u00edses fundadores- para que la Uni\u00f3n sea m\u00e1s eficaz en la defensa de los valores e intereses estrat\u00e9gicos. Sin embargo, el significado pol\u00edtico de la operaci\u00f3n debe leerse m\u00e1s all\u00e1 de las f\u00f3rmulas: Roma y Berl\u00edn intentan responder a la misma pregunta que atormenta a Europa desde hace al menos una d\u00e9cada, agravada ahora por la guerra de Rusia en Ucrania y por la competencia entre grandes potencias. \u00bfC\u00f3mo puede Europa seguir siendo pr\u00f3spera sin volverse vulnerable? La respuesta impl\u00edcita del \u00abmotor\u00bb italo-alem\u00e1n es directa y, en el fondo, conservadora: la seguridad no se financia con comunicados de prensa, y la competitividad no se consigue con normativas. Lo que se necesita es industria, energ\u00eda, cadenas de valor y una arquitectura de disuasi\u00f3n cre\u00edble dentro de la OTAN.     <\/p>\n<h2>Competitividad: el fin de Europa como \u00absuperpotencia reguladora\u00bb<\/h2>\n<p>Lo m\u00e1s interesante del mensaje Roma-Berl\u00edn reside en el vocabulario que elige: \u00absimplificaci\u00f3n\u00bb, \u00abautolimitaci\u00f3n legislativa\u00bb, aplicaci\u00f3n \u00abno burocr\u00e1tica\u00bb y \u00abfavorable a las empresas y las PYME\u00bb, y mejora de las \u00abcondiciones marco\u00bb sin rebajar las normas. Se trata de una postura contra un vicio estructural europeo: confundir la producci\u00f3n de normas con la acci\u00f3n pol\u00edtica, y llamar \u00abambici\u00f3n\u00bb a lo que a menudo no es m\u00e1s que proliferaci\u00f3n normativa. <\/p><div class='related_content'><span>RELATED<\/span><ul><li><a href='https:\/\/www.theconservative.online\/es\/la-europa-post-orban-y-la-ultima-mujer-en-pie'>La Europa post-Orb\u00e1n y la \u00faltima mujer en pie<\/li><\/a><li><a href='https:\/\/www.theconservative.online\/es\/italia-supera-cinco-anos-antes-el-objetivo-de-la-ue-sobre-abandono-escolar'>Italia supera cinco a\u00f1os antes el objetivo de la UE sobre abandono escolar<\/li><\/a><li><a href='https:\/\/www.theconservative.online\/es\/italia-y-argelia-la-evolucion-de-una-asociacion-estrategica-entre-energia-cooperacion-y-geopolitica'>Italia y Argelia: La evoluci\u00f3n de una asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica entre energ\u00eda, cooperaci\u00f3n y geopol\u00edtica<\/li><\/a><\/ul><\/div>\n<p>No es casualidad que, en los d\u00edas previos a la cumbre, un documento italo-alem\u00e1n sobre competitividad (destinado a pesar en el debate de la UE) expusiera cifras y prioridades en t\u00e9rminos brutalmente directos: sin reformas, Europa corre el riesgo de quedarse rezagada respecto a Estados Unidos y China; est\u00e1n en juego el \u00abnivel de vida\u00bb y la \u00absoberan\u00eda\u00bb; \u00abseguir por este camino no es una opci\u00f3n\u00bb. Y, sobre todo, la acusaci\u00f3n no es s\u00f3lo \u00abhacia el exterior\u00bb, sino interna: las barreras dentro del mercado \u00fanico equivalen a \u00abaranceles internos\u00bb de hasta el 44% para las mercanc\u00edas y de m\u00e1s del 110% para los servicios. <\/p>\n<p>Aqu\u00ed es donde el eje Roma-Berl\u00edn puede cambiar las reglas del juego. Italia y Alemania no son simplemente dos capitales con una agenda pol\u00edtica: son, como subraya el Protocolo, las dos principales econom\u00edas manufactureras del continente, profundamente interconectadas. En otras palabras: si deciden que Europa debe dejar de ser el \u00abmuseo\u00bb del crecimiento ajeno, tienen la masa cr\u00edtica para imponer una correcci\u00f3n del rumbo.  <\/p>\n<p>Pero no se trata de hacer la guerra a las normas europeas (medioambientales, sociales, de seguridad). Se trata de restablecer la jerarqu\u00eda de medios y fines. La Uni\u00f3n puede mantener sus objetivos y la calidad de su marco normativo, pero debe dejar de convertir cada prioridad pol\u00edtica en un laberinto administrativo que favorece a los grandes titulares, desincentiva la inversi\u00f3n y acaba con la velocidad de ejecuci\u00f3n. Porque en el mundo real -Washington y Pek\u00edn, pero tambi\u00e9n Mosc\u00fa y Teher\u00e1n- la velocidad es un componente del poder.   <\/p>\n<h2>El mercado \u00fanico: \u00abintegraci\u00f3n\u00bb significa eliminar obst\u00e1culos, no a\u00f1adir capas<\/h2>\n<p>En el Protocolo y en las reconstrucciones de la cumbre, surge una idea que -de aplicarse- ser\u00eda m\u00e1s revolucionaria que muchas declaraciones elevadas: cooperar para reducir los \u00abobst\u00e1culos restantes\u00bb a la libre circulaci\u00f3n de bienes y servicios, y apoyar una agenda para un mercado \u00fanico que realmente funcione.<\/p>\n<p>Europa no se hace m\u00e1s fuerte centralizando todos los expedientes en Bruselas; se hace m\u00e1s fuerte haciendo coherente el espacio econ\u00f3mico com\u00fan y restableciendo la previsibilidad. Un mercado \u00fanico que no est\u00e9 fracturado por pr\u00e1cticas administrativas, normas nacionales redundantes, permisos interminables e inseguridad jur\u00eddica es la pol\u00edtica industrial m\u00e1s limpia que existe: reduce los costes, aumenta la escala y recompensa a los que innovan. <\/p>\n<p>En la misma l\u00ednea se sit\u00faa la referencia a la idea de un \u00ab28\u00ba r\u00e9gimen\u00bb de derecho de sociedades, tras los informes Letta y Draghi, destinado a superar la fragmentaci\u00f3n y los costes transfronterizos. Esto no es tecnocracia: es un intento de abordar un problema europeo cr\u00f3nico, a saber, la incapacidad de nutrir a los campeones continentales sin perderlos en un mosaico de normas y autorizaciones. <\/p>\n<h2>Disuasi\u00f3n: sin capacidades, Europa habla pero no determina los resultados<\/h2>\n<p>Si la competitividad es una pata, la otra es la seguridad. Y la seguridad, para una Europa seria, no puede ser un atajo sem\u00e1ntico para decir \u00abm\u00e1s Europa\u00bb: debe traducirse en disuasi\u00f3n, disponibilidad operativa y base industrial de defensa. <\/p>\n<p>En el texto del Plan de Acci\u00f3n, el compromiso es expl\u00edcito: mantener una disuasi\u00f3n y una defensa cre\u00edbles frente a todas las amenazas euroatl\u00e1nticas, reforzando el pilar europeo dentro de la Alianza y permaneciendo unidos en apoyo de Ucrania frente a la agresi\u00f3n rusa.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed reside el n\u00facleo del realismo: Europa no se convierte en \u00abestrat\u00e9gica\u00bb oponi\u00e9ndose a Estados Unidos o imaginando arquitecturas alternativas. Se convierte en estrat\u00e9gica haciendo lo que le corresponde en la OTAN, colmando las lagunas de capacidad, aumentando la producci\u00f3n y simplificando la interoperabilidad y las adquisiciones. Merz lo expresa en t\u00e9rminos casi did\u00e1cticos: \u00abno basta con hacer m\u00e1s para defendernos; primero debemos simplificar nuestros sistemas\u00bb, para llegar a una industria de defensa \u00abeficaz y eficiente\u00bb mediante contribuciones conjuntas.  <\/p>\n<p>No se trata de un detalle: hoy Europa sufre una fragmentaci\u00f3n industrial y operativa que es, de hecho, un impuesto sobre la seguridad. Demasiados programas paralelos, demasiadas normas, demasiados \u00abpeque\u00f1os nacionalismos\u00bb en las adquisiciones. La guerra de Ucrania ha dejado claro que la disuasi\u00f3n no es un concepto abstracto: es munici\u00f3n, defensa antia\u00e9rea, drones, log\u00edstica, mantenimiento, formaci\u00f3n, cibern\u00e9tica y resistencia energ\u00e9tica.  <\/p>\n<p>Y de hecho, en la secci\u00f3n dedicada a Ucrania, el acuerdo entra en detalles operativos: formaci\u00f3n bajo los auspicios de la UE, donaciones de existencias militares, suministros industriales bilaterales, cooperaci\u00f3n industrial y de defensa con Kiev y uso de los instrumentos de la UE y la OTAN, con especial atenci\u00f3n a la defensa a\u00e9rea y a la resiliencia energ\u00e9tica y cibern\u00e9tica.<\/p>\n<p>El mensaje pol\u00edtico es claro: apoyar a Ucrania no es un acto de \u00abvirtuosismo moral\u00bb. Es una p\u00f3liza de seguro para Europa. Un continente que deja que la agresi\u00f3n de Rusia se consolide a sus puertas no compra la paz; s\u00f3lo compra una guerra m\u00e1s cercana, m\u00e1s cara y m\u00e1s probable.  <\/p>\n<h2>Cadenas de valor: de la vulnerabilidad industrial a la seguridad econ\u00f3mica<\/h2>\n<p>Existe un tercer pilar, a menudo subestimado, que vincula competitividad y disuasi\u00f3n: las cadenas de suministro. En la misma cumbre, Italia y Alemania vincularon la seguridad europea a la seguridad econ\u00f3mica, con especial atenci\u00f3n a las materias primas cr\u00edticas y las cadenas de suministro. <\/p>\n<p>Seg\u00fan Reuters, Roma y Berl\u00edn pretenden cooperar para garantizar cadenas de suministro \u00abestables y seguras\u00bb de materias primas decisivas para las tecnolog\u00edas de defensa, los semiconductores, las energ\u00edas renovables y las bater\u00edas, en un contexto de preocupaci\u00f3n por la capacidad de China para influir en los precios y la disponibilidad. El argumento no es \u00abantichino\u00bb por reflejo ideol\u00f3gico; es proeuropeo por instinto de conservaci\u00f3n. Quien controla las materias primas y los cuellos de botella tecnol\u00f3gicos controla en \u00faltima instancia la libertad de acci\u00f3n de los dem\u00e1s.  <\/p>\n<p>Este es el punto en el que la UE debe elegir entre dos posturas:<\/p>\n<ul>\n<li>la ilusi\u00f3n de una transici\u00f3n de \u00abcoste cero\u00bb, basada en dependencias externas;<\/li>\n<li>una transici\u00f3n ordenada -tecnol\u00f3gicamente neutra e industrialmente sostenible- que reduzca las vulnerabilidades estrat\u00e9gicas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Y aqu\u00ed es donde el eje Roma-Berl\u00edn puede marcar la diferencia: porque las dos principales econom\u00edas manufactureras de Europa tienen todo el inter\u00e9s en evitar que Europa se convierta en una colonia industrial, verde en los comunicados de prensa, pero dependiente a lo largo de sus cadenas de valor.<\/p>\n<h2>El factor Washington: El atlantismo como multiplicador, no como coartada<\/h2>\n<p>El Protocolo insiste en la \u00abimportancia fundamental\u00bb del v\u00ednculo transatl\u00e1ntico. Se trata de una opci\u00f3n pol\u00edtica precisa, especialmente en un momento de tensiones comerciales y reposicionamiento estrat\u00e9gico. Desde una perspectiva realista, no se trata de \u00abconfiar\u00bb o \u00abdesconfiar\u00bb de Estados Unidos; se trata de evitar el error m\u00e1s recurrente de Europa: externalizar la seguridad a Washington y luego quejarse de la dependencia.  <\/p>\n<p>Roma y Berl\u00edn parecen querer asentar la relaci\u00f3n sobre una base m\u00e1s madura: cooperaci\u00f3n con EEUU, s\u00ed, pero con un pilar europeo m\u00e1s fuerte dentro de la OTAN, capaz de reducir los desequilibrios y aumentar el peso negociador de Europa.<\/p>\n<p>\u00c9ste es, en esencia, el atlantismo que Europa necesita: no una fe, sino un contrato pol\u00edtico basado en intereses convergentes y responsabilidades compartidas. Sin este salto, Europa seguir\u00e1 oscilando entre dos extremos igualmente est\u00e9riles: el antiamericanismo como principio y el americanismo como conveniencia. <\/p>\n<h2>Migraci\u00f3n y \u00c1frica: realismo tambi\u00e9n en las fronteras<\/h2>\n<p>El Plan de Acci\u00f3n no se limita a la econom\u00eda y la defensa: reconoce el reto de la inmigraci\u00f3n irregular y la necesidad de asociaciones globales centradas en \u00c1frica. La integraci\u00f3n s\u00f3lo es posible si el Estado controla las fronteras, y la cohesi\u00f3n social -conservadora por definici\u00f3n- se basa en normas aplicables, no en narrativas. <\/p>\n<p>Se trata de un \u00e1mbito en el que Europa se refugia a menudo en un moralismo inconcluso: lo reduce todo a \u00abbienvenida\u00bb o a \u00abcierre\u00bb, evitando una pol\u00edtica concreta. Un eje entre Roma y Berl\u00edn, si es realmente operativo, puede desviar la atenci\u00f3n hacia lo que importa: la cooperaci\u00f3n con terceros pa\u00edses, las devoluciones efectivas, la gesti\u00f3n de crisis, las v\u00edas legales selectivas y las inversiones selectivas que reduzcan las presiones ascendentes. <\/p>\n<h2>El \u00abmotor\u00bb Roma-Berl\u00edn s\u00f3lo funcionar\u00e1 si da resultados<\/h2>\n<p>La cumbre del 23 de enero de 2026 tiene un valor simb\u00f3lico: se\u00f1ala un intento de reiniciar una Europa demasiado a menudo atascada entre la burocracia y el miedo, entre los valores declarativos y la impotencia estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p>Pero el valor real se medir\u00e1 en otra parte: en las decisiones de la UE que sigan -empezando por el debate sobre competitividad previo al Retiro de L\u00edderes del 12 de febrero de 2026- y en la capacidad de convertir palabras como \u00absimplificaci\u00f3n\u00bb y \u00abpreparaci\u00f3n para la defensa\u00bb en actos verificables.<\/p>\n<p>Porque la verdad es \u00e9sta: Europa no se salvar\u00e1 con un nuevo vocabulario. Se salvar\u00e1 -si se salva- por una opci\u00f3n pol\u00edtica fundamental: volver a ser una potencia industrial capaz de defenderse y, por tanto, de negociar como un adulto en un mundo de grandes potencias. Este pacto, si es coherente, es un paso en la direcci\u00f3n correcta: preservar la prosperidad y la libertad requiere poder econ\u00f3mico y fuerza estrat\u00e9gica. El resto es la administraci\u00f3n de la decadencia.   <\/p>\n<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 23 de enero de 2026, Giorgia Meloni y Friedrich Merz firmaron en Roma un \u00abPlan de Acci\u00f3n\u00bb italo-alem\u00e1n que, aunque no es jur\u00eddicamente vinculante, pretende imponer un giro pol\u00edtico en la trayectoria de Europa: menos rituales, m\u00e1s intereses; menos ret\u00f3rica, m\u00e1s capacidad. 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