{"id":55298,"date":"2026-05-10T06:51:45","date_gmt":"2026-05-10T06:51:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.theconservative.online\/el-gobierno-sueco-en-peligro"},"modified":"2026-05-10T06:51:45","modified_gmt":"2026-05-10T06:51:45","slug":"el-gobierno-sueco-en-peligro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.theconservative.online\/es\/el-gobierno-sueco-en-peligro","title":{"rendered":"El gobierno sueco en peligro"},"content":{"rendered":"<p>Suecia se vio sacudida a finales de abril por el mayor esc\u00e1ndalo pol\u00edtico en varios a\u00f1os. Pero no es una cuesti\u00f3n de pol\u00edtica, de corrupci\u00f3n o de ilegalidad; es una cuesti\u00f3n de costumbre parlamentaria que se ha violado.<br \/>\nEl parlamento sueco, el Riksdag, mantiene desde hace m\u00e1s de un siglo un sistema de emparejamiento entre partidos, seg\u00fan el cual cada representante que falta de un partido debe ser emparejado por un representante de los dem\u00e1s partidos que no est\u00e1n presentes. As\u00ed se garantiza el poder relativo de cada partido, sin que todos los diputados tengan que estar presentes. Este \u00abpacto entre caballeros\u00bb permite cierta flexibilidad en caso de vacante temporal, enfermedad, coincidencia de horarios o, tal vez, disputas internas en el partido sobre c\u00f3mo votar un asunto; con frecuencia, a los representantes que no est\u00e1n de acuerdo con la l\u00ednea del partido se les puede conceder la oportunidad de no asistir, para salvar su conciencia. Seg\u00fan el acuerdo de emparejamiento, todos los dem\u00e1s partidos deben entonces corresponder dejando uno de sus esca\u00f1os vac\u00edos.<br \/>\nEste \u00abc\u00f3digo de conducta\u00bb no es de dominio p\u00fablico, pero ha cobrado m\u00e1s relevancia que nunca en la primavera de 2026.<br \/>\n<strong>La votaci\u00f3n que lo desencaden\u00f3 todo<\/strong><br \/>\nEl 29 de abril tuvo lugar una importante votaci\u00f3n. Los partidos gobernantes estaban introduciendo leyes de ciudadan\u00eda m\u00e1s estrictas, entre otras cosas elevando el umbral para la concesi\u00f3n de la ciudadan\u00eda. Se trataba de un texto legislativo muy importante, pero lo que deber\u00eda haber sido un proceso parlamentario fluido y rutinario se complic\u00f3 porque dos diputados expulsados, anteriormente pertenecientes a los Dem\u00f3cratas Suecos, optaron por ir en contra de su antiguo partido y del gobierno en un punto. As\u00ed pues, el parlamento sentado, compensado por el emparejamiento habitual, no favoreci\u00f3 al gobierno, una situaci\u00f3n muy extraordinaria en una cultura pol\u00edtica en la que desviarse de la l\u00ednea del partido es un gran tab\u00fa y el mandato personal de los representantes electos es muy d\u00e9bil. Incluso con una mayor\u00eda muy ajustada, no suele esperarse que un gobierno mayoritario en funciones experimente ninguna turbulencia al aprobar sus leyes en el riksdag.<br \/>\nEl punto de discordia en la nueva legislaci\u00f3n sobre ciudadan\u00eda se refer\u00eda a la situaci\u00f3n de las personas que ya se encuentran en un proceso de solicitud de ciudadan\u00eda: \u00bfse les juzgar\u00e1 con las normas antiguas o con las nuevas? La propuesta del gobierno no hac\u00eda ninguna excepci\u00f3n para las ciudadan\u00edas pendientes, pero una contrapropuesta del Partido Verde exig\u00eda que todas las solicitudes presentadas antes de la entrada en vigor de las nuevas leyes se tramitaran seg\u00fan las normas actuales, notoriamente laxas.<br \/>\nDe alguna manera se supo que los dos representantes no alineados pretend\u00edan bloquear la plena aplicaci\u00f3n de las leyes de ciudadan\u00eda del gobierno. Los susurros y rumores del pleno hicieron saber a los Dem\u00f3cratas Suecos lo que estaba a punto de ocurrir, lo que llev\u00f3 a la l\u00edder del partido, Linda Lindberg, a tomar medidas: convoc\u00f3 a dos diputados que estaban ausentes.<br \/>\nEsto permiti\u00f3 a la coalici\u00f3n gobernante forzar una decisi\u00f3n mayoritaria, pero a costa de la integridad del sistema de emparejamiento. No se aprob\u00f3 ninguna excepci\u00f3n para los actuales solicitantes de la ciudadan\u00eda, con lo que se hizo realidad la ley quiz\u00e1 m\u00e1s esperada del gobierno, apoyado por los Dem\u00f3cratas Suecos, en lo que va de legislatura. Para los Dem\u00f3cratas Suecos y otros votantes conservadores, elevar el list\u00f3n de la tantas veces maltratada ciudadan\u00eda sueca era una de las misiones m\u00e1s centrales del gobierno. Se trata de una cuesti\u00f3n fundamental para la integridad de la naci\u00f3n sueca, pero no es en absoluto en eso en lo que se ha centrado el debate desde entonces.<br \/>\n<strong>La lucha masiva<\/strong><br \/>\nCuando se conocieron los hechos de lo que acababa de ocurrir, toda la clase pol\u00edtica sueca se puso l\u00edvida. Los Dem\u00f3cratas Suecos rompieron el sagrado acuerdo de emparejamiento, fabricaron una mayor\u00eda parlamentaria y destrozaron la confianza entre ellos y los dem\u00e1s partidos pol\u00edticos. Esa es la opini\u00f3n de la oposici\u00f3n sobre lo ocurrido, y a ello siguieron las demandas de volver a votar la propuesta de ciudadan\u00eda.<br \/>\nLa perspectiva de los Dem\u00f3cratas Suecos ofrece algunos matices muy necesarios; el problema es m\u00e1s bien c\u00f3mo trata el parlamento a sus representantes independientes que han abandonado o han sido expulsados de sus partidos originales. Los Dem\u00f3cratas Suecos, que tienen un historial de conflictos internos que han desembocado en expulsiones, abogan desde hace tiempo por que los diputados sin partido pierdan sus esca\u00f1os, ya que la influencia que ejercen es irrazonablemente fuerte cuando la diferencia entre la mayor\u00eda y la oposici\u00f3n se reduce a s\u00f3lo un pu\u00f1ado de votos. Argumentan que es el partido el que \u00abposee\u00bb sus esca\u00f1os, no los propios representantes electos &#8211; cualquier apelaci\u00f3n al libre albedr\u00edo de los diputados electos es, por tanto, oportunismo, dependiendo de qu\u00e9 bando se beneficie realmente del comportamiento de voto de los independientes. Adem\u00e1s, los Dem\u00f3cratas Suecos argumentan que es m\u00e1s importante respetar el resultado de las elecciones que fingir la santidad de un determinado panorama parlamentario, que puede evolucionar de forma impredecible a lo largo de una legislatura.<br \/>\nEste argumento tiene mucho m\u00e9rito. En Suecia, los diputados casi nunca son elegidos por campa\u00f1as personales, sino por listas de partido. Apenas existen v\u00ednculos significativos entre los representantes y los distritos que supuestamente representan; no es raro que los partidos presenten un conjunto de candidatos reconocibles a nivel nacional en listas locales, independientemente de su relaci\u00f3n con dicho condado. La representaci\u00f3n regional es un elemento muy vestigial de la pol\u00edtica sueca, que en conjunto puede calificarse de muy centralizada. Los candidatos se presentan a merced de las organizaciones centrales de los partidos, y a menos que sean uno de los pocos pol\u00edticos extraordinarios que pueden movilizar un apoyo popular significativo sin ser l\u00edderes de partido, en la pr\u00e1ctica, su esca\u00f1o parlamentario pertenece definitivamente a su partido.<br \/>\nEl problema de los representantes independientes nunca ha sido tan importante como en la legislatura 2022-2026. En mayo de 2026, hay nueve representantes que han sido expulsados o han abandonado su partido, pero conservan su esca\u00f1o; tres pertenecen a los Dem\u00f3cratas Suecos, tres al Partido de Izquierda, dos a los Moderados y uno a los Socialdem\u00f3cratas. La mayor\u00eda de las veces se trata de un problema quiz\u00e1 subestimado, porque los independientes tienden a votar junto a su antiguo partido por razones naturales. Un escenario en el que un independiente pueda decantar una mayor\u00eda sobre el papel segura hacia la oposici\u00f3n es, no del todo pero casi, inaudito. Es probable que la acuciante imprevisibilidad de un n\u00famero creciente de independientes produzca m\u00e1s llamamientos para desvincular los esca\u00f1os de sus ocupantes y vincularlos en su lugar al partido.<br \/>\n<strong>\u00bfSe saldr\u00e1n con la suya los Dem\u00f3cratas Suecos?<\/strong><br \/>\nLos Dem\u00f3cratas Suecos tienen otras razones para no sentirse demasiado avergonzados por su comportamiento el 29 de abril. De hecho, el propio partido fue excluido de los acuerdos de emparejamiento entre los dem\u00e1s partidos desde su entrada en el parlamento en 2010, hasta 2021. Como tal, los partidos establecidos les han considerado indignos de una representaci\u00f3n justa durante m\u00e1s tiempo del que no lo han sido. Es comprensible que no sientan especial simpat\u00eda por este sistema, que ha sido utilizado por los partidos establecidos como un cord\u00f3n sanitario.<br \/>\nPero el factor m\u00e1s importante que juega a su favor en este conflicto es que los votantes quieren que su pa\u00eds se tome m\u00e1s en serio sus ciudadan\u00edas, cosa que ahora har\u00e1 como resultado de las decididas acciones de los Dem\u00f3cratas Suecos para aprobar una legislaci\u00f3n muy necesaria. Tambi\u00e9n es m\u00e1s probable que los votantes de a pie vean el sistema de parejas como una expresi\u00f3n de elitismo; \u00bfpor qu\u00e9 los pol\u00edticos pueden escaquearse de cumplir con su deber en el parlamento?<br \/>\nPor ahora, ya no hay acuerdo de emparejamiento, lo que significa que el riksdag estar\u00e1 totalmente ocupado en cada sesi\u00f3n de votaci\u00f3n desde ahora hasta las elecciones de septiembre. Sin embargo, de ello se deriva un problema potencial: el gobierno pasa a depender a\u00fan m\u00e1s de sus antiguos aliados, ahora independientes. Los Dem\u00f3cratas Suecos no pueden forzar los resultados electorales de 2022 si no hay esca\u00f1os vac\u00edos.<br \/>\nOtro problema que se har\u00e1 mucho m\u00e1s evidente sin el sistema de emparejamiento es el de los Liberales, el eslab\u00f3n d\u00e9bil de la coalici\u00f3n de gobierno. Este partido centrista socialmente liberal ha sido durante mucho tiempo un feroz cr\u00edtico de los Dem\u00f3cratas Suecos, y recientemente sufri\u00f3 una ca\u00f3tica guerra civil sobre el futuro de su pacto con el partido. Muchos de sus diputados desprecian a sus aliados nacionalistas, y han utilizado el sistema de emparejamiento para ausentarse del parlamento durante las votaciones de propuestas pol\u00e9micas, para que sus nombres no figuren en los protocolos. Cuando ya no pueden ausentarse, es probable que se abstengan o voten no en cuestiones importantes relacionadas con la aplicaci\u00f3n de la ley o la inmigraci\u00f3n, en las que difieren del resto del gobierno.<br \/>\nLa gracia salvadora en muchas de estas situaciones, es que a pesar de que el principal partido de la oposici\u00f3n, los socialdem\u00f3cratas, son un partido culturalmente de izquierdas y proinmigraci\u00f3n, apoyan la mayor\u00eda de las reformas del gobierno de centro-derecha en materia de inmigraci\u00f3n y aplicaci\u00f3n de la ley, por razones \u00f3pticas. Se trata de un partido que no puede permitirse parecer d\u00e9bil ante la delincuencia o la inmigraci\u00f3n, por lo que va a remolque de la derecha en estas cuestiones. Un escenario probable que se desarrollar\u00e1 en muchas votaciones en los pr\u00f3ximos meses es que el gobierno pierda la mayor\u00eda debido a la divisi\u00f3n de los liberales, pero que lo salven los socialdem\u00f3cratas.<br \/>\nEsto es malo para una coalici\u00f3n que se ha enorgullecido de su estabilidad y previsibilidad. La ventaja de la derecha sobre los partidos de izquierda ha sido su relativa cohesi\u00f3n, en contraste con el caos de la oposici\u00f3n, donde el centro-izquierda tiene que intentar unir a los socialistas de extrema izquierda y a los verdes radicales con los neoliberales. Queda por ver si el gobierno puede capear los \u00faltimos cuatro meses de la legislatura sin derrotas parlamentarias.         <\/p>\n<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Suecia se vio sacudida a finales de abril por el mayor esc\u00e1ndalo pol\u00edtico en varios a\u00f1os. 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