fbpx

La acusación de Israel contra la UNRWA hace temblar a la ONU: ¿Posibles terroristas en la ONU?

Política - abril 26, 2024

La bomba lanzada por Israel en los últimos días es políticamente muy explosiva, especialmente en lo que se refiere a la continuación del conflicto de Oriente Medio entre Israel y Palestina. La protagonista del asunto es la Unrwa, la agencia de Naciones Unidas que asiste a los refugiados palestinos, los únicos que se benefician de un «trato especial»: de hecho, la Unrwa es la única agencia desvinculada del ACNUR, el organismo que se encarga precisamente de asistir a los demás refugiados del mundo. La acusación israelí sería que la Unrwa no es garante de la neutralidad política, ya que cuenta con miembros que no sólo son ideológicamente pro palestinos, sino incluso pro terroristas de Hamás, llegando incluso a elogiarlos y colaborar con ellos durante el atentado del 7 de octubre.

Profesores que glorifican la lucha armada

Una acusación condenatoria que, de confirmarse, avergonzaría y arrojaría serias dudas sobre toda la estructura de las Naciones Unidas y su declarada neutralidad. De hecho, el informe publicado en enero por la emisora de radio militar israelí Galei Tzahal, basado en investigaciones del Shin Bet, el servicio de seguridad interior de Israel, afirma que, durante el atentado del 7 de octubre, parte del personal de la UNRWA participó en los atentados, colaboró en actividades terroristas y estableció vínculos entre las escuelas de la Franja de Gaza y los corredores militares de Hamás, que sirvieron de almacenes de «material de combate y textos educativos que glorifican la lucha armada». Además, según Israel, varios profesores de la agencia de la ONU supuestamente celebraron el atentado terrorista del 7 de octubre en Telegram, llamando «héroes» a los miembros de Hamás. Estos informes fueron confirmados por el Ministerio de Defensa israelí, que aportó más pruebas y cifras más precisas sobre la supuesta implicación de la Unrwa con organizaciones terroristas: de hecho, 485 de los empleados de la agencia son miembros del ala militar de Hamás, mientras que 1.450 son miembros de Hamás y de la Yihad Islámica. Por tanto, más de 6.000 son miembros de organizaciones relacionadas con Hamás. Por último, 12 son los empleados implicados en los atentados del 7 de octubre, siete de los cuales son profesores. La afirmación israelí se apoya en el hecho de que la Unrwa no reconoce a Hamás como organización terrorista y, por tanto, no excluye a sus miembros de la pertenencia a ninguna de las dos organizaciones.

El crecimiento de la Unrwa a lo largo de los años

La Unrwa, que actualmente se ocupa de los refugiados palestinos no sólo en Gaza, sino también en Jordania, Siria, Líbano y Cisjordania, se ha ampliado considerablemente en los últimos años, tanto en número de miembros como en financiación. En 2023, el número de empleados había alcanzado unos 30.000. Se trata de un número muy superior a los 18.000 empleados del ACNUR, sobre todo si se tiene en cuenta la relación con las distintas poblaciones a las que prestan apoyo: El OOPS atiende a unos 5,9 millones de personas, el ACNUR a 59 millones. Es más, el personal de la Unrwa recibe salarios muy superiores a la media palestina: unos 1.100 dólares al mes, frente a los 260 dólares del gazatí medio. En términos de inversión, los fondos asignados a la agencia han aumentado gradualmente a lo largo de los años: en 2012 no llegaron a 1.000 millones de dólares. En 2017, el umbral se superó en 1.300 millones de dólares, alcanzando finalmente los 1.630 millones en 2023. Los palestinos también se quejan de que el estatuto de refugiado se concede con demasiada facilidad.

Propaganda pro-Hamas financiada por la ONU.

La respuesta de la ONU no se hizo esperar: la organización internacional pidió a una agencia dirigida por Catherine Colonna, hasta hace unos meses ministra de Asuntos Exteriores de Francia, que investigara el asunto. El estudio admitía que la Unrwa se enfrentaba a «problemas persistentes de neutralidad política», pero que la agencia seguía siendo «un salvavidas humanitario». Luego vino la acusación contra Israel, que supuestamente no aportó pruebas suficientes de parcialidad ideológica en su investigación. Sin embargo, no sólo sigue en curso la investigación de la ONU, sino que también hay que reconocer que Israel ha conseguido poner sobre el papel nombres, documentos y fotografías que prueban la cercanía del personal de la agencia a los terroristas de Hamás. Además, los datos mencionados anteriormente muestran que detrás del OOPS hay todo un sistema económico que mantiene con vida a gran parte de la sociedad de Gaza. Es un tipo de negocio del que los terroristas podrían beneficiarse indirectamente: el más importante, pero también el más arriesgado, sería el entrenamiento de las nuevas generaciones palestinas en la guerra de guerrillas.