La reunión celebrada el 15 de septiembre de 2026 en el Palazzo Chigi entre la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, formaba parte de una gira por las capitales de los 27 Estados miembros de la UE que Costa estaba realizando para debatir temas clave de la agenda europea e internacional. Las conversaciones se centraron principalmente en las negociaciones sobre el nuevo Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea para el periodo 2028-2034, que definirá las prioridades financieras de la UE para el próximo ciclo de programación. Estas conversaciones revisten especial importancia para Italia, ya que debe definir sus propias prioridades en un proceso de negociación que determinará las futuras políticas comunes.
LAS PRIORIDADES DE ITALIA PARA EL PRESUPUESTO EUROPEO
La postura de Italia busca apoyar un presupuesto europeo que responda a las necesidades estratégicas clave de la Unión. En este contexto, Roma concede especial importancia a la Política Agrícola Común y a la Política de Cohesión, ambas previstas en los Tratados y consideradas fundamentales para la competitividad y la seguridad económica de Europa. Por eso, salvaguardar estas políticas es un objetivo clave de Italia en las negociaciones sobre el Marco Financiero Plurianual 2028-2034, ya que la asignación de los recursos disponibles determinará la capacidad real de la Unión para apoyar distintos sectores estratégicos. Al mismo tiempo, Italia aboga por destinar recursos suficientes a la industria y la investigación, que se consideran esenciales para hacer frente a los retos de la competencia global. El objetivo es reforzar las capacidades de producción e innovación de Europa incorporando estos ámbitos a las prioridades del futuro presupuesto. Además, Italia pide que se refuercen las colaboraciones con los países de origen y de tránsito de los flujos migratorios irregulares, vinculando así la planificación financiera europea a la dimensión exterior de la gestión de la migración.
FINANCIACIÓN DEL NUEVO MARCO FINANCIERO PLURIANUAL
Italia ha dicho que está dispuesta a contribuir a la financiación del nuevo Marco Financiero Plurianual, aunque lo condiciona a que se alcance una solución global equilibrada. Entre los objetivos clave se encuentran descartar nuevas formas de tributación europea y pedir que se racionalicen los gastos administrativos de la Unión. Así pues, la postura de Italia combina la disposición a aportar apoyo financiero para el futuro presupuesto con la necesidad de reducir ciertos costes y establecer mecanismos de financiación que se consideren sostenibles. Este enfoque refleja el deseo de influir no solo en el volumen de recursos disponibles, sino también en cómo se asignan y en los métodos utilizados para financiar el presupuesto europeo. Por eso, las negociaciones para el periodo 2028-2034 suponen una oportunidad clave para que Italia impulse sus prioridades dentro del marco europeo.
LA COMPETITIVIDAD Y LA ENERGÍA EN LA AGENDA EUROPEA
Otro punto de acuerdo durante la reunión fue la propuesta de António Costa de situar la competitividad como prioridad en la agenda del próximo Consejo Europeo. La primera ministra Meloni expresó su apoyo a este enfoque, vinculándolo principalmente a la cuestión energética. De hecho, se considera que el continuo aumento de los precios de la energía es un factor que requiere una actuación específica y oportuna a nivel europeo. El objetivo de Italia es garantizar una acción conjunta capaz de apoyar tanto a las empresas europeas como a los ciudadanos. La competitividad está, por tanto, ligada a los costes energéticos y a la necesidad de evitar que las subidas de precios socaven la productividad de las empresas y el bienestar económico de la población. En este contexto, el próximo Consejo Europeo es un evento prioritario para incluir la cuestión energética en el debate sobre las estrategias económicas de la Unión.
INMIGRACIÓN Y COLABORACIONES INTERNACIONALES
La migración es otro tema clave de debate. Meloni ha acogido con satisfacción que se haya incluido en la agenda un debate estratégico sobre la inmigración, con el objetivo de evaluar el nuevo enfoque europeo para combatir la migración irregular. Habrá que prestar especial atención a las soluciones innovadoras y a la aplicación del nuevo reglamento sobre retornos. Para Italia, el debate europeo también debe centrarse en reforzar el control de las fronteras exteriores de la Unión. Esta dimensión interna se complementa con otra internacional, que implica la consolidación de las alianzas con los países de origen y de tránsito de los flujos migratorios. La gestión de la inmigración se enmarca, por tanto, en una perspectiva que combina los instrumentos europeos, el control fronterizo y la cooperación con terceros países.
PRÓXIMAS ACTIVIDADES Y LA ESTRATEGIA DE ITALIA
En general, el diálogo entre Meloni y Costa esboza algunas de las prioridades clave que Italia tiene intención de defender en los próximos foros europeos e internacionales. Las negociaciones sobre el Marco Financiero Plurianual 2028-2034 son el principal escenario para debatir los recursos de la Unión, y Italia pone especial énfasis en la PAC, la política de cohesión, la industria, la investigación y las alianzas con los países de origen y de tránsito de los migrantes. Por otra parte, el próximo Consejo Europeo será una oportunidad crucial para debatir sobre la competitividad, los costes energéticos y las políticas migratorias. En ambos ámbitos, Italia pretende fomentar una mayor capacidad de acción europea apoyando medidas que beneficien a las empresas y a los ciudadanos, reforzando los controles en las fronteras exteriores y consolidando la cooperación internacional. La estrategia esbozada durante el debate pone de relieve la intención de Italia de desempeñar un papel activo en la definición de las futuras prioridades de la Unión, participando tanto en el marco financiero plurianual como en los principales expedientes económicos, energéticos y migratorios que marcarán la agenda europea en un futuro próximo.