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Italia se une a la Junta de Paz como observador

Política - febrero 25, 2026

El ministro de Asuntos Exteriores Tajani defiende su participación en la Iniciativa para Gaza liderada por EE.UU. en medio de las críticas nacionales y europeas

Italia participará como observadora en la primera reunión del «Consejo de Paz», la iniciativa promovida por el ex presidente estadounidense Donald Trump para abordar la crisis de Gaza. El anuncio lo hizo ante la Cámara de Diputados el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, quien defendió firmemente la decisión del gobierno, calificando la presencia de Italia de políticamente necesaria y constitucionalmente coherente.

Al abrir su discurso, Tajani subrayó que la política exterior no debe convertirse en un campo de batalla de divisiones partidistas, sino en un escenario de «diálogo serio, continuo y transparente», idealmente basado en la convergencia y la responsabilidad compartida. La crisis de Gaza, argumentó, no es un conflicto lejano, sino uno con implicaciones directas para los intereses nacionales de Italia.

Según Tajani, la situación en Gaza afecta a los equilibrios regionales, a la estabilidad del Mediterráneo en sentido amplio y a la seguridad de rutas comerciales cruciales para la economía italiana, impulsada por las exportaciones. El 40% de las exportaciones italianas transitan por el Mar Rojo, un corredor cada vez más expuesto a la inestabilidad. Sin embargo, más allá de las preocupaciones económicas, Tajani describió Gaza como «una herida abierta» y una tragedia humanitaria que ha sacudido las conciencias mundiales. Subrayó que Italia ha estado en primera línea desde el comienzo de la crisis, trabajando para salvar vidas, aliviar el sufrimiento de los civiles y promover un alto el fuego.

El ministro argumentó que Gaza es fundamental para la seguridad nacional de Italia, sobre todo en la lucha contra el terrorismo y los flujos migratorios irregulares. Por este motivo, el gobierno aceptó la invitación de Estados Unidos para asistir como observador a la reunión inaugural de la Junta en Washington.

«Si alguien cree que hoy existen alternativas concretas y viables a este Plan», dijo Tajani, refiriéndose a la iniciativa de paz estadounidense, «no cuenta con la realidad». Añadió que, en presencia de un mandato claro de las Naciones Unidas, alimentar la incertidumbre sólo prolongaría el sufrimiento del pueblo palestino.

Tajani también enmarcó la participación de Italia como coherente con el artículo 11 de la Constitución, que repudia la guerra como medio para resolver disputas internacionales. «La ausencia de Italia de una mesa en la que se discute la paz en el Mediterráneo no sólo sería políticamente incomprensible», declaró, «sino contraria a la letra y al espíritu de nuestra Constitución». La participación como observador, argumentó, representa una solución equilibrada que respeta las limitaciones constitucionales al tiempo que preserva el papel diplomático de Italia.

El ministro destacó que la Unión Europea ha confirmado su propia participación en la reunión, representada por la Presidencia de turno del Consejo y un delegado de la Comisión. También se espera la asistencia de actores regionales clave, como Egipto, Jordania, Arabia Saudí, Qatar e Indonesia. «¿Cómo podría Italia no estar presente», preguntó retóricamente Tajani, «allí donde se discute y construye la paz en Oriente Próximo?».

El objetivo de Italia, reiteró, es claro: crear las condiciones para dos Estados capaces de coexistir en paz y seguridad. Roma mantiene un diálogo permanente con Israel, la Autoridad Palestina y los principales socios regionales. Tajani señaló los esfuerzos humanitarios de Italia, incluida la iniciativa «Alimentos para Gaza», como prueba de un compromiso concreto.

También condenó la violencia en Tierra Santa, incluidos los ataques de colonos extremistas contra comunidades cristianas. El gobierno italiano se ha opuesto firmemente a cualquier hipótesis de anexión israelí de Cisjordania, advirtiendo de que tales medidas socavarían las perspectivas de una solución de dos Estados.

El compromiso de Italia va más allá de la diplomacia. El país participa en la formación de las fuerzas de seguridad palestinas y mantiene personal en el centro de coordinación civil-militar que apoya las operaciones humanitarias en Gaza. Los Carabinieri italianos, ya activos en Cisjordania a través de la misión bilateral MIADIT, empezarán pronto a formar a 50 funcionarios de seguridad palestinos en Jordania para su despliegue en Gaza.

Además, Italia participa en misiones de la Unión Europea, como la Misión de Policía de la Unión Europea para los Territorios Palestinos y la Misión de Asistencia Fronteriza de la Unión Europea en Rafah, en la que actualmente están destacados ocho Carabinieri. Esta última ha desempeñado un papel clave para facilitar la reapertura del paso fronterizo de Rafah, e Italia tiene previsto reforzar su presencia en las próximas semanas.

A pesar de la defensa del gobierno, la decisión ha suscitado críticas unánimes de la oposición. Peppe Provenzano, del Partido Democrático, acusó a Tajani de tergiversar la postura de la Comisión Europea. Las fuerzas de la oposición -incluidos el Partido Democrático, el Movimiento Cinco Estrellas y otros grupos centristas y de izquierda- están preparando una resolución conjunta en la que instan al gobierno a no participar «de ninguna forma» y a no aportar contribuciones financieras. Argumentan que la Junta de la Paz no se ajusta a los principios del artículo 11 de la Constitución ni al derecho internacional y corre el riesgo de socavar el papel central de las Naciones Unidas.

A nivel europeo, el grupo de Socialistas y Demócratas del Parlamento Europeo también ha expresado su preocupación. El grupo pidió a la Comisión Europea que aclarara el mandato político y el alcance de su participación, advirtiendo de que la iniciativa podría entrar en conflicto con las normas internacionales establecidas y los procesos dirigidos por la ONU.

Tajani, sin embargo, se mantiene firme. Para Italia, el compromiso -incluso como observador- es preferible a la ausencia. En su opinión, permanecer en la mesa es esencial no sólo para defender los intereses nacionales, sino para avanzar hacia el objetivo final: una paz negociada que garantice la seguridad, la dignidad y la condición de Estado tanto a israelíes como a palestinos.

 

Alessandro Fiorentino