La edición 2026 del Foro Económico Mundial, que se celebrará en Davos del 19 al 23 de enero, confirma su posición como uno de los acontecimientos más importantes de la gobernanza mundial contemporánea. En su quincuagésimo sexto año, el Foro sigue representando un punto clave de convergencia para los líderes políticos, económicos y empresariales, reforzando con el tiempo su papel central mucho más allá de la dimensión económica. El tema de este año, centrado en el diálogo como principio rector, refleja la conciencia generalizada de la necesidad de instrumentos multilaterales en un momento histórico caracterizado por crecientes fracturas geopolíticas y una redefinición de los equilibrios internacionales.
EUROPA EN UNA ENCRUCIJADA ESTRATÉGICA
El Foro se celebra en un momento especialmente delicado para Europa, que está llamada a enfrentarse a opciones cruciales sobre las relaciones transatlánticas, su modelo económico y la estructura de su seguridad colectiva. Las iniciativas de la administración estadounidense están contribuyendo a redefinir el orden mundial, obligando a los socios europeos a replantearse su papel y su grado de autonomía estratégica. En este contexto, Davos se convierte en un espacio privilegiado de debate sobre cuestiones que afectan directamente a la estabilidad del continente.
LA PRESENCIA DEL PRESIDENTE DE EEUU ES UN ELEMENTO CLAVE
La participación del presidente estadounidense Donald Trump, prevista para mediados de semana, es especialmente significativa. Su regreso a Davos después de seis años representa un importante paso político y simbólico, ya que reafirma la centralidad de Estados Unidos en los procesos mundiales de toma de decisiones. La presencia del líder de la Casa Blanca confiere a la cumbre un peso adicional, transformándola en una plataforma potencialmente decisiva para abordar las grandes crisis internacionales.
AGENDA NACIONAL Y MENSAJES A EUROPA
En su discurso, se espera que Trump aborde principalmente cuestiones de política interior, relacionadas con las dificultades económicas y la asequibilidad del coste de la vida para los ciudadanos estadounidenses. Su intención es presentar nuevas iniciativas para reducir el coste de la vivienda y reafirmar una agenda económica que, según la administración, ha permitido a Estados Unidos liderar el crecimiento mundial.
LA CRISIS DE GROENLANDIA Y LAS TENSIONES TRANSATLÁNTICAS
Una de las cuestiones más delicadas se refiere a la reciente presión de Washington sobre Dinamarca en relación con el control de Groenlandia, acompañada de la amenaza de medidas arancelarias contra algunos aliados europeos de la OTAN. El despliegue de personal militar europeo en la isla ha puesto de relieve la gravedad de la situación, provocando una alarma generalizada entre los gobiernos europeos. Varios Estados europeos han expresado conjuntamente su preocupación por que tales iniciativas puedan desencadenar una espiral descendente y poner en peligro las relaciones transatlánticas, consideradas una piedra angular del orden de posguerra. Otros actores, como el Secretario General de la OTAN, han intentado en cambio promover la desescalada mediante el diálogo.
UCRANIA, ORIENTE MEDIO Y NUEVAS INICIATIVAS DIPLOMÁTICAS
El conflicto entre Rusia y Ucrania es otro de los temas centrales de la cumbre. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, asiste en persona con el objetivo de reunirse con Trump y obtener nuevas garantías de seguridad ante un posible alto el fuego, una perspectiva que también comparten los líderes del G7. La nutrida delegación estadounidense, que incluye a figuras clave en las negociaciones, alimenta la posibilidad de un acuerdo que podría formalizarse en Davos. Al mismo tiempo, está surgiendo la idea de un Consejo de Paz dedicado a Gaza, promovido por Trump y financiado mediante importantes contribuciones destinadas a la reconstrucción de la zona. Esta iniciativa ya ha atraído apoyos, pero ha suscitado críticas por su posible intención de crear una alternativa a los organismos multilaterales existentes.
OTRAS CRISIS Y EL PAPEL DE ESTADOS UNIDOS
El futuro de Venezuela, tras la intervención militar estadounidense que llevó a la destitución de Nicolás Maduro, y la situación en Irán, marcada por las tensiones internas y las decisiones militares de última hora, completan un panorama de fuerte compromiso estadounidense. La presencia del ministro de Asuntos Exteriores iraní en Davos sugiere la posibilidad de conversaciones informales, lo que confirma el papel del Foro como espacio de diplomacia paralela.
DAVOS COMO CENTRO DECISIVO
Históricamente ambivalente hacia Trump, Davos podría resultar crucial para sus ambiciones globales y para el intento de Estados Unidos de reafirmarse como líder del mundo libre. En una Europa que lidia con un crecimiento económico frágil, una amenaza persistente en el Este y dudas sobre su capacidad para defenderse de forma autónoma, la presencia del presidente estadounidense confiere a la cumbre una importancia extraordinaria, convirtiéndola en un momento clave para el futuro de las relaciones internacionales.