La opinión de los ciudadanos sobre los principales retos de la Unión Europea: desde la protección de los menores en Internet hasta la seguridad y la transición energética

Ensayos - 26 de julio de 2026

La transformación digital ha cambiado profundamente la forma en que los ciudadanos europeos acceden a la información, se comunican y participan en la vida pública. En este contexto, la seguridad de los niños en Internet se perfila como una de las principales prioridades políticas y sociales de la Unión Europea. Los resultados de la encuesta del Eurobarómetro, realizada en junio de 2026 entre una muestra de 25 904 ciudadanos de los 27 Estados miembros, ponen de manifiesto una demanda generalizada de medidas más eficaces para hacer frente a los riesgos asociados al uso de las plataformas digitales, reforzar la resiliencia democrática, mejorar las capacidades de defensa europeas y apoyar la transición energética. Entre estas cuestiones, la protección de los niños y adolescentes en los entornos digitales ocupa un lugar central. La encuesta demuestra que los europeos conceden cada vez más importancia a la adopción de políticas coordinadas a nivel nacional y europeo, reconociendo que la naturaleza transnacional de las plataformas digitales requiere estrategias comunes, normas compartidas e instrumentos reguladores capaces de garantizar unos altos estándares de protección infantil.

LOS PRINCIPALES RIESGOS PARA LOS NIÑOS EN EL ENTORNO DIGITAL

Según los datos recopilados, casi todos los ciudadanos europeos se muestran muy preocupados por los múltiples peligros a los que se ven expuestos los niños a través de las redes sociales. El fenómeno que se considera más grave es el ciberacoso y las distintas formas de acoso en línea, que el 71 % de los encuestados señala como el riesgo más importante. Les siguen de cerca los peligros de la captación en línea y la explotación sexual de menores, que preocupan al 70 % de los encuestados. También se presta mucha atención a la exposición de los niños a contenidos nocivos, como la violencia, las autolesiones y el extremismo, que el 69 % de los participantes señala como motivo de preocupación. El mismo porcentaje destacó el temor al uso indebido de los datos personales de los niños, lo que confirma que proteger la privacidad es un elemento clave de la seguridad digital. Las preocupaciones no se limitan a los aspectos más visibles de la experiencia en línea. De hecho, el 64 % de los entrevistados señaló el riesgo de que los niños puedan verse involucrados en actividades ilegales a través de las plataformas digitales, mientras que el 60 % destacó los posibles efectos negativos derivados de los modelos de diseño de las plataformas que pueden fomentar un uso excesivo y comportamientos adictivos.

LOS CIUDADANOS APOYAN UNAS POLÍTICAS EUROPEAS MÁS ESTRICTAS

La encuesta pone de manifiesto un amplio consenso a favor de reforzar la intervención reguladora de la UE para proteger a los menores en Internet. La mayoría de los ciudadanos cree que las medidas actuales deberían complementarse con herramientas más eficaces para limitar la exposición de los niños a los riesgos que existen en las redes sociales. Casi dos tercios de los encuestados, es decir, el 63 %, apoyan la introducción de normas europeas que limiten el acceso de los menores a las redes sociales en función de su edad. Dentro de esta postura mayoritaria, el 36 % está a favor de prohibir su uso por debajo de una edad determinada, mientras que el 27 % prefiere retrasar el acceso, regulado por criterios definidos. Una parte más reducida de la población, el 15 %, considera prioritario aumentar los recursos destinados a las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley, mientras que el 13 % cree que basta con dejar la supervisión principalmente en manos de las familias y los colegios, sin necesidad de una intervención adicional por parte de la Unión Europea. Estos resultados ponen de manifiesto que los ciudadanos reconocen el valor de las políticas públicas a la hora de construir un ecosistema digital más seguro. La protección de los niños no puede dejarse únicamente en manos de la responsabilidad individual de los padres o de los colegios; requiere un marco normativo común a todos los Estados miembros, capaz de regular las plataformas digitales y garantizar niveles de protección uniformes. Las políticas nacionales desempeñan un papel fundamental en la aplicación concreta de las medidas de protección, mientras que las políticas europeas permiten abordar de forma eficaz cuestiones que trascienden las fronteras nacionales.

LA DEFENSA EUROPEA Y LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA

Los retos geopolíticos también influyen mucho en la opinión de los ciudadanos. El 68 % de los encuestados está de acuerdo en que la Unión Europea tiene que reforzar su capacidad de defensa autónoma frente a posibles amenazas externas. Al mismo tiempo, también está aumentando la confianza en la capacidad de la UE para garantizar la seguridad de sus ciudadanos: el 56 % de los encuestados se muestra confiado en este ámbito, lo que supone un aumento de cuatro puntos porcentuales desde enero de 2026. Por último, la encuesta aborda el tema de la transición energética. Más de la mitad de los europeos, el 56 %, considera que la expansión de las fuentes de energía renovables es una herramienta esencial para reducir la dependencia de los combustibles fósiles. Dos de cada cinco europeos conceden especial importancia a las medidas de eficiencia energética, mientras que el 32 % también reconoce que la energía nuclear puede contribuir a resolver los retos energéticos. El aumento de los precios de la energía también ha provocado cambios tangibles en el comportamiento de los ciudadanos. El 31 % afirma haber reducido su consumo total de electricidad, el 27 % está controlando más de cerca su consumo energético y el 26 % ha limitado el uso de los sistemas de calefacción o refrigeración. Otras estrategias adoptadas incluyen desplazar el consumo a franjas horarias más económicas, una práctica que sigue el 20 % de los encuestados; comprar electrodomésticos más eficientes energéticamente, algo que menciona el 16 %; comparar o cambiar de proveedor de energía o de contrato, algo que hace el 14 %; e instalar, o plantearse instalar, soluciones basadas en fuentes de energía renovables, también un 14 %. En general, los resultados del Eurobarómetro reflejan una ciudadanía europea que otorga un papel cada vez más importante a las políticas comunes a la hora de responder a los grandes retos actuales. En concreto, la seguridad digital de los niños se perfila como un ámbito en el que la cooperación entre las instituciones europeas y los gobiernos nacionales es esencial para garantizar una protección eficaz, uniforme y adecuada ante la constante evolución de las tecnologías digitales.