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La UE se mantiene firme mientras Irán intensifica la confrontación diplomática

Conflictos en Oriente Medio - febrero 26, 2026

Bruselas defiende sus principios de seguridad y sus compromisos en materia de derechos humanos ante las represalias de Teherán

La Unión Europea se enfrenta a una nueva e importante escalada diplomática después de que Irán designara formalmente a las fuerzas aéreas y navales de la UE como organizaciones terroristas. La medida, anunciada por Teherán en respuesta a la reciente decisión del Consejo Europeo de incluir a la Guardia Revolucionaria de Irán en la lista de entidades terroristas, supone un fuerte deterioro de unas relaciones ya tensas. Sin embargo, para Bruselas, el episodio subraya la importancia de la coherencia, la unidad y la adhesión al derecho internacional.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán calificó de «ilegal e injustificada» la designación de la Guardia Revolucionaria por parte de la UE, argumentando que viola los principios fundamentales de la Carta de la ONU. Teherán invocó una ley iraní de 2019 que prevé medidas recíprocas contra los países que apoyen decisiones similares de Estados Unidos. A principios de este mes, el Parlamento iraní ya había calificado a los «ejércitos europeos» de organizaciones terroristas, señalando una respuesta política coordinada.

Para la UE, sin embargo, la decisión de incluir en la lista negra al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica no fue una represalia simbólica, sino una medida cuidadosamente meditada, basada en preocupaciones de seguridad y en una evaluación jurídica. La inclusión en la lista se produjo tras las deliberaciones del Consejo de Asuntos Exteriores y refleja la creciente alarma europea ante las actividades desestabilizadoras regionales, el apoyo militar a grupos armados y la represión interna de Irán.

La postura de Bruselas es coherente con su doctrina de seguridad más amplia: cuando entidades vinculadas a un Estado participan en actividades que se considera que amenazan la estabilidad internacional o los intereses europeos, la Unión tiene tanto la autoridad como la responsabilidad de responder. La designación se ajusta a los marcos antiterroristas de la UE y refleja decisiones similares adoptadas por socios internacionales.

Al mismo tiempo, la UE sigue comprometida con el compromiso diplomático. Aunque aumenten las tensiones, los canales de diálogo están abiertos. Una reciente conversación telefónica entre el Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, y el Ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, puso de relieve la importancia de una interacción constructiva en los debates en curso sobre el programa nuclear de Teherán y los acontecimientos regionales más amplios. La UE sigue apoyando el mandato de verificación del OIEA e insiste en que la diplomacia nuclear sigue siendo la única vía viable hacia la estabilidad a largo plazo.

La escalada se produce en medio de nuevos disturbios internos en Irán. Por segundo día consecutivo, estudiantes universitarios de Teherán y otras ciudades, incluida Mashhad, organizaron protestas y sentadas contra el gobierno. Los manifestantes conmemoraban el 40º día desde los violentos sucesos de enero, durante los cuales, según informes, perdieron la vida miles de personas, entre ellas estudiantes. Los vídeos que circulan por las redes sociales y los testimonios de activistas afirman que miembros de la milicia Basij -fuerza auxiliar vinculada a la Guardia Revolucionaria- entraron en los campus, cerraron las puertas y dispersaron por la fuerza a los manifestantes. Se dice que han detenido a decenas de estudiantes.

Cánticos como «Abajo Jamenei» y denuncias que equiparan a la Guardia Revolucionaria y a los Basij con organizaciones extremistas reflejan la profunda frustración de algunos segmentos de la juventud iraní. Los manifestantes también han exigido la liberación de los detenidos y la revocación de las condenas a muerte dictadas tras los disturbios de enero.

Desde una perspectiva europea, estos acontecimientos internos refuerzan la preocupación por los derechos humanos y el Estado de derecho en Irán. La UE ha subrayado repetidamente que la protesta pacífica y la libertad académica son derechos fundamentales según el derecho internacional. El enfoque de la política exterior de Bruselas integra tanto las consideraciones de seguridad como la defensa de los derechos humanos, y considera la situación en las universidades iraníes como parte de un patrón más amplio que requiere atención internacional.

Teherán, por su parte, ha acusado a los gobiernos occidentales -en particular a Estados Unidos- de apoyar el «expansionismo» israelí. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, condenó las declaraciones del embajador estadounidense, Mike Huckabee, en las que sugería reivindicaciones bíblicas de territorio en Oriente Próximo, enmarcándolas como prueba de la complicidad estadounidense en el conflicto regional. Aunque estas declaraciones apuntan principalmente a Washington, complican aún más el entorno geopolítico en el que debe operar la UE.

El reto de Europa consiste en equilibrar la firmeza con la moderación. La Unión no busca la confrontación, ni se beneficia de la escalada retórica. Sin embargo, no puede ignorar las acciones que socavan la estabilidad regional o amenazan al personal y los bienes europeos. La calificación de las fuerzas de la UE como entidades terroristas tiene un peso simbólico, pero no altera la posición jurídica u operativa de las misiones europeas, que funcionan bajo mandatos internacionales y acuerdos de seguridad colectiva.

La respuesta de la UE se guía por el multilateralismo. Decisiones como la designación terrorista de la Guardia Revolucionaria se inscriben en marcos jurídicos acordados por los Estados miembros y son coherentes con las obligaciones internacionales. Esto contrasta con las medidas unilaterales que suelen caracterizar las rivalidades entre potencias mundiales.

La unidad entre los 27 Estados miembros sigue siendo fundamental. En momentos de presión exterior, la cohesión refuerza la credibilidad de la UE. Al permanecer unidos, los gobiernos europeos señalan que los intentos de intimidarles o dividirles no tendrán éxito.

En última instancia, este episodio pone de relieve una verdad más amplia sobre el papel global de la UE. Como unión política y económica, Europa combina compromisos normativos con intereses estratégicos. Busca el diálogo pero insiste en la responsabilidad; promueve la diplomacia pero prepara instrumentos defensivos cuando es necesario.

La decisión de Irán puede intensificar la retórica, pero también aclara posiciones. El mensaje de la UE es comedido pero resuelto: los problemas de seguridad se abordarán mediante mecanismos legales, no se pasarán por alto las violaciones de los derechos humanos y la diplomacia sigue abierta, pero no a expensas de los principios.

«Tale retorica ideologica estremista non farà che incoraggiare ulteriormente il regime occupante a perseverare nei suoi crimini atroci e nelle misure illegali contro i palestinesi, nonché nella sua continua aggressione contro le nazioni della regione», ha aggiunto.

El republicano Graham: «Las personas cercanas a Trump les dicen que no ataquen a Irán

Diversas personas cercanas» a Donald Trump «siguen aconsejándole que no bombardee Irán»: es lo que dijo en una conversación con Axios el senador republicano Lindsey Graham, considerado un aliado del presidente estadounidense. Axios añade que Graham ha invitado a Trump «a ignorar» estos consejos. «Capisco le preoccupazioni riguardo a grandi operazioni militari in Medio Oriente, dati i precedenti», ha osservato il senatore nelle dichiarazioni al media digitale. «Sin embargo, las voces que aconsejan no implicarse directamente parecen ignorar las consecuencias de dejar que el hombre actúe sin control», ha añadido. Esta semana, Graham ha visitado Oriente Medio, discutiendo el asunto iraní con los dirigentes de Israel, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.

 

Alessandro Fiorentino