El Plan Mattei para África: evolución, resultados y consolidación de una estrategia italiana de cooperación internacional

Mundo - 17 de julio de 2026

El 3 de julio de 2026 se presentó ante el Parlamento italiano el Tercer Informe Anual sobre la aplicación del Plan Mattei para África, actualizado a 30 de junio de ese mismo año y aprobado por el Comité Directivo en su sexta reunión, celebrada el 26 de junio de 2026 en el Palazzo Chigi. La presentación del documento al Parlamento es un requisito del artículo 5, apartado 3, de la Ley n.º 2, de 24 de enero de 2024, que regula el seguimiento periódico de la iniciativa mediante informes anuales. El informe destaca cómo el Plan Mattei ha superado ya la fase de planificación estratégica y ha entrado en una fase plenamente operativa, caracterizada por la ejecución concreta de proyectos, el refuerzo de los instrumentos financieros y la ampliación de las colaboraciones internacionales. La evolución del Plan pone de manifiesto un proceso de consolidación institucional progresiva destinado a definir un nuevo modelo de cooperación entre Italia y los países africanos, basado en la colaboración en pie de igualdad y orientado al desarrollo compartido. Según la primera ministra Giorgia Meloni, el Plan ha adquirido una importancia que trasciende la dimensión nacional, logrando reconocimiento a nivel europeo e internacional. Esta evolución va acompañada de resultados concretos logrados gracias a una mayor movilización de recursos públicos y privados y a la construcción de un modelo de cooperación basado en el respeto mutuo, la confianza institucional y la valorización de los intereses comunes.

EXPANSIÓN GEOGRÁFICA DEL PLAN Y AMPLIACIÓN DE LAS COLABORACIONES

Uno de los aspectos más destacados que se desprenden del informe tiene que ver con el aumento progresivo del número de países que participan en la iniciativa. La evolución cuantitativa muestra un crecimiento constante del alcance geográfico del Plan, pasando de los nueve países piloto identificados en enero de 2024 a catorce un año después, y finalmente a los dieciocho actuales. El aumento registrado en marzo de 2026 se debió a la incorporación de cuatro países africanos: Gabón, la República Democrática del Congo, Ruanda y Zambia. Esta ampliación supone un incremento del 100 % respecto a la configuración original del Plan, lo que pone de manifiesto una expansión progresiva de la cooperación italiana hacia nuevas zonas del continente africano. Desde una perspectiva estratégica, el aumento del número de países socios indica tanto una mayor capacidad organizativa como un mayor atractivo de la iniciativa para los países africanos interesados en desarrollar programas de colaboración con Italia. La mayor cobertura geográfica también permite diversificar las intervenciones en función de las diferentes necesidades económicas, de infraestructuras y sociales de los distintos contextos nacionales.

LA ARQUITECTURA FINANCIERA Y LA MOVILIZACIÓN DE RECURSOS ECONÓMICOS

Uno de los pilares fundamentales del Plan Mattei es su compleja arquitectura financiera, construida mediante la integración de instrumentos públicos, inversiones privadas y colaboraciones con organizaciones financieras internacionales. La dotación inicial del Plan asciende a 5.5 mil millones de euros, una cifra que constituye la base económica sobre la que se han planificado las intervenciones en los distintos sectores estratégicos. La magnitud de los recursos disponibles pone de manifiesto la voluntad de apoyar iniciativas a medio y largo plazo, en lugar de intervenciones de duración limitada. El papel del Fondo Italiano para el Clima es especialmente importante. Durante el periodo que abarca el informe, entre el 1 de julio de 2025 y el 30 de junio de 2026, el Comité Técnico del Fondo aprobó aproximadamente 936,7 millones de euros. Si tenemos en cuenta el importe total de las aprobaciones —unos 1.200 millones de euros repartidos entre quince intervenciones en África—, se observa que el periodo analizado representa más del 78 % del volumen total de recursos aprobados. Esta cifra pone de manifiesto una aceleración significativa de la capacidad operativa del Fondo en su último año de actividad. Otro elemento importante son los 4.000 millones de euros en garantías proporcionadas por SACE —un grupo asegurador y financiero, propiedad al 100 % del Ministerio de Economía y Finanzas— para apoyar las inversiones en los países incluidos en el Plan. El importe de estas garantías es especialmente significativo, ya que representa aproximadamente el 73 % de la financiación inicial total del Plan Mattei. Esto demuestra que los instrumentos de garantía están llamados a desempeñar un papel clave a la hora de fomentar la participación de los inversores y reducir el riesgo asociado a los proyectos de desarrollo. Completan el marco financiero los 269 millones de euros en créditos bilaterales italianos destinados a convertirse en proyectos de desarrollo en un horizonte temporal de diez años. La previsión de una transformación gradual de los créditos en inversiones productivas demuestra que se ha adoptado una perspectiva a largo plazo, orientada a la sostenibilidad económica y a la continuidad de las iniciativas.

CRECIMIENTO DEL PROYECTO Y CAPACIDAD OPERATIVA

La dimensión operativa del Plan se nota especialmente en el número de proyectos que hay ahora mismo en marcha. El informe recoge que hay 76 iniciativas activas repartidas por los distintos países socios. Esta cifra es especialmente significativa si la comparas con la fase inicial de la iniciativa, ya que muestra cómo el Plan ha pasado poco a poco de la planificación a la puesta en marcha concreta de las intervenciones. El elevado número de proyectos indica una capacidad organizativa consolidada y una estructura administrativa capaz de coordinar al mismo tiempo iniciativas de distintos sectores y ubicadas en numerosos contextos nacionales. La diversidad de las intervenciones también es esencial para garantizar un enfoque integrado del desarrollo, evitando que los recursos se concentren en un número limitado de programas y favoreciendo, en cambio, una distribución estructurada de las inversiones.

CUMBRES ITALIA-ÁFRICA Y FORTALECIMIENTO DE LA COOPERACIÓN POLÍTICA

La dimensión diplomática del Plan Mattei también se refleja en la organización de las Cumbres Italia-África, unas iniciativas pensadas para reforzar el diálogo político entre los gobiernos implicados. El informe recuerda las dos reuniones que se han celebrado hasta ahora. La primera tuvo lugar en Roma en enero de 2024, mientras que la segunda se celebró el 13 de febrero de 2026 en Adís Abeba. Esta última tiene un significado simbólico y político especial, ya que es la primera vez en la historia de la conferencia que la Cumbre se celebra directamente en suelo africano. Al evento asistieron treinta y cinco delegaciones representadas a nivel de jefes de Estado y de Gobierno, lo que demuestra el alto nivel de implicación institucional que ha logrado el Plan y la creciente importancia que se le da a la iniciativa en el marco de las relaciones internacionales entre Italia y el continente africano.

DIRECTRICES ESTRATÉGICAS DE LA INTERVENCIÓN

La estrategia esbozada en el Plan Mattei se articula en torno a seis áreas principales de intervención, identificadas como sectores prioritarios para promover el desarrollo sostenible. Estas áreas incluyen la gestión de los recursos hídricos, la agricultura, la energía, las infraestructuras tanto físicas como digitales, la educación, la formación y la cultura, así como el sector sanitario. En todas estas áreas, el capital humano se considera el elemento central en torno al cual construir las políticas de crecimiento económico y social. Durante el último año, la estrategia también ha reforzado su enfoque en la transformación digital y el desarrollo de la inteligencia artificial, reconociendo el papel cada vez más importante que desempeñan las tecnologías digitales en el desarrollo económico, la innovación administrativa y el desarrollo de competencias profesionales. La integración de estas nuevas áreas amplía aún más el alcance del Plan, lo que le permite abordar los retos que plantean la transición tecnológica y la creciente digitalización de las economías africanas.

RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL Y SINERGIAS MULTILATERALES

Uno de los aspectos que marcan la evolución del Plan es el creciente reconocimiento que ha recibido a nivel internacional. El informe destaca cómo la iniciativa se está integrando cada vez más en las estrategias de cooperación europea con África, sobre todo a través de la coordinación con el programa «Global Gateway» de la Unión Europea. Al mismo tiempo, se ha desarrollado una red de colaboraciones con las principales instituciones financieras multilaterales. Entre ellas destaca especialmente el acuerdo marco con el Banco Mundial, junto con la colaboración con el Banco Africano de Desarrollo en el marco del Mecanismo de Financiación del Plan Mattei-Proceso de Roma. La estructura financiera se ve reforzada además por las garantías europeas TERRA y RISE, impulsadas por la Comisión Europea, mientras que la cooperación técnica y operativa cuenta con la participación de numerosas organizaciones internacionales, como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Corporación Financiera Internacional (CFI), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la FAO y la Corporación Financiera Africana. La diversidad de estas colaboraciones contribuye a ampliar la capacidad de financiación de proyectos, fomenta la transferencia de conocimientos técnicos y permite integrar el Plan Mattei en estrategias multilaterales más amplias dedicadas al desarrollo del continente africano.

EL MODELO DEL SISTEMA ITALIANO COMO ELEMENTO DISTINTIVO

El informe le da un papel clave al llamado «sistema italiano», que se entiende como un modelo de coordinación entre los actores institucionales, financieros, territoriales y sociales. El Plan integra a numerosos ministerios, las principales instituciones financieras nacionales, como Cassa Depositi e Prestiti, SACE y SIMEST, así como a las regiones, las autoridades locales, las universidades, las organizaciones del tercer sector y la diáspora africana en Italia. Este enfoque permite poner en red diferentes conocimientos especializados y fomenta una gestión coordinada de las iniciativas, superando una visión fragmentada de la cooperación internacional. La integración de las administraciones públicas, el sistema financiero, el mundo académico y la sociedad civil es uno de los aspectos más innovadores del Plan, ya que permite aprovechar recursos complementarios y desarrollar intervenciones más ajustadas a las necesidades de los territorios implicados. En general, el Tercer Informe Anual destaca cómo el Plan Mattei ha alcanzado una fase plenamente operativa, respaldada por una expansión geográfica progresiva, un refuerzo significativo de los recursos financieros y un complejo sistema de colaboraciones nacionales e internacionales. El análisis de los datos muestra un crecimiento significativo tanto en el alcance territorial como en la capacidad de inversión, lo cual se hace especialmente evidente en el aumento de las aprobaciones financieras, la ampliación de las garantías de inversión y el incremento del número de proyectos puestos en marcha. Estos elementos esbozan un modelo de cooperación que busca combinar el desarrollo económico, la colaboración institucional y la sostenibilidad a largo plazo a través de un enfoque sistémico y multinivel.